El Lado Oscuro Metal Critica

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martes, 9 de junio de 2026

Anna Fiori - "Metztli" (Symphonic)

Hay algo realmente admirable en la ambición de Anna Fiori con "Metztli", su tercer álbum de estudio en solitario. Descrito por la propia artista como Metal Azteca Cinematográfico, es un disco conceptual que intenta entrelazar la mitología prehispánica, letras en náhuatl, la grandiosidad orquestal y la potente maquinaria del Sinfónico en un viaje único y coherente a través de la pérdida y el duelo. El concepto es impactante. Sin embargo, la ejecución es decididamente irregular.

Fiori no es una novata. La cantante mexicana ha estado desarrollando su proyecto en solitario desde hace años, ha colaborado con artistas europeos como Fabio Lione (esto no se si es necesariamente un galón en la chatarrera) y Timo Somers (Delain) y se ha ganado el reconocimiento en los círculos del Metal latinoamericano. Definitivamente se puede decir que es una voz experimentada en el género.

El álbum comienza con Luna Creciente (Axnoaxka Noojtli), una introducción envolvente y atmosférica que eleva el listón con su instrumentación prehispánica y su densa textura orquestal. Más adelante Luna Llena (Xiki Noeso), con sus nueve minutos de duración, es la pieza más cinematográfica del disco, pero un tema que en ocasiones se pierde en su propia inmensidad. El Vacío y Entre Mil Voces suenan regulares, se me antojan el tipo de relleno que una edición más rigurosa podría haber recortado. Luego varios temas añaden algo de atmósfera, pero no siento que alcancen el clímax dramático que parece estar buscando.

El momento cumbre es, sin duda, Luna Menguante (Nimotemak). Aquí, todo encaja bastante mejor: la letra en náhuatl le confiere una gravedad emocional a la que aspira el resto del álbum, el arreglo orquestal tiene una urgencia genuina y la melodía perdura después de que termina la canción. Es la pieza que mejor justifica el concepto del álbum y sugiere lo que "Metztli" podría haber sido en su totalidad si se hubiera aplicado el mismo enfoque a lo largo de todo el disco. 

Luego está la cuestión de la voz de Anna Fiori, la cualidad que será más debatida luego de escuchar "Metztli". En sus mejores momentos posee una calidad mezzosoprano expresiva que transmite un sentimiento genuino. El problema surge cuando las canciones exigen una mayor grandiosidad. En esos momentos, Fiori recurre a la potencia operística y el dramatismo al estilo de las voces más icónicas del género, de tipo Simone Simons de Epica, cuya autoridad cristalina se ha convertido en un referente para los vocalistas de género a nivel mundial. La imitación es evidente y la brecha entre la aspiración y la ejecución es demasiado grande como para ignorarla. Fiori a veces parece esforzarse por alcanzar un techo que aún no ha llegado. El resultado es una interpretación vocal oscilante: a veces genuinamente conmovedora, otras caricaturesca.

En conjunto, "Metztli" es un disco aceptable, donde hecho de menos temas de esos que el estilo acostumbra a hacer que se queden contigo, aunque está sostenido por un concepto notable y algunos momentos destacables. Es el tipo de álbum que insinúa grandeza sin llegar a materializarla.

6.5/10. Excelente portada, eso si.


lunes, 8 de junio de 2026

Funebrarum - "Beckoning The Void Of Eternal Silence" (Death / Doom)

Dicen que no se puede nadar dos veces al mismo río, pero nadie dijo nada sobre meterse dos veces en la misma tumba. Tras diecisiete años sin un álbum completo, los Death metaleros de Nueva Jersey, Funebrarum, han regresado de la cripta oscura que ocupaban para recordarnos, a todo volumen, que el vacío nunca fue realmente silencioso.

"Beckoning The Void Of Eternal Silence", el cuarto álbum de estudio de la banda, es un disco que no solo rinde homenaje a las tradiciones del Death cavernoso y clásico, sino que se sumerge en ellas de cabeza, con los brazos cruzados sobre el pecho, perfectamente satisfecho de no volver a la superficie. Formada en Nueva Jersey, en 1999 por veteranos del underground con profundas raíces en las escenas Hardcore y del Metal extremo, Funebrarum siempre ha sido una banda fuera de su tiempo, y este álbum no es la excepción. Suena como si hubiera sido grabado en una cámara subterránea donde la luz del día no solo está ausente, sino que está formalmente prohibida.

El álbum comienza con una introducción cinematográfica y amenazante que evoca el crujido de la tapa de un ataúd que se abre lentamente desde el interior. Es ominosa en el sentido más deliberado: no como ambientación, sino como advertencia. Le sigue la canción que da título al álbum, una aplastante pieza de Doom Death que oscila entre un ritmo atmosférico pausado y explosiones abrasivas y atronadoras. La producción es densa y asfixiante: un sonido deliberadamente cavernoso que recuerda la oscuridad turbia de los primeros trabajos de Incantation, a la vez que forja su propia identidad nocturna.

Dentro de lo más destacado está el tema Ša Nagba Amāru, que se traduce como 'el que presenció el abismo', es uno de los momentos más atmosféricos y misteriosos del álbum, un descenso lento y demoledor a través de riffs cargados de doom y percusión sísmica. Es el tipo de tema que te hace sentir el peso de una oscuridad antigua e indiferente que te oprime desde arriba. Luego Through the Barren Halls of Grieving Emptiness da un giro, irrumpiendo con uno de los riffs más agresivos y virulentos del álbum, demostrando que Funebrarum puede cambiar de ritmo sin abandonar jamás su atmósfera asfixiante. Finalmente Into Dark Domains es quizás el momento más pesado del disco: un monolito demoledor que canaliza la ferocidad primigenia del Death clásico de los 90s con una facilidad inquietante. 

Cierra el trabajo The Whispering Cathedral – Epilogue, que es una obra de casi nueve minutos que encarna todo lo que este álbum busca: épico, nocturno, profundamente misterioso y, a ratos, violentamente implacable. Es, en el sentido más arcaico y genuino de la palabra una declaración de final pronunciada con una convicción enorme y pausada; ésta va a quedar nominada como seria contendiente a Canción del Año de ELOMC.

La verdadera esencia de este disco, el instrumento que cohesiona su atmósfera ritualística, es la voz de Daryl Kahan. Único miembro fundador que permanece en pie tras más de dos décadas y media, Kahan es el corazón oscuro y permanente de Funebrarum. Profundo, inhumano, de una caverna imposible: la voz de Kahan no solo acompaña la música (le recuerdo a los novatos que en el Metal extremo la voz no es sino un instrumento más, no debe tratar de percibirse como protagonista, sino no se entiende nada), sino que es una fuerza de la naturaleza. Hay una ferocidad que se siente merecida, la clase de ferocidad que solo puede provenir de alguien que construyó esta entidad desde cero.

Con "Beckoning The Void Of Eternal Silence", Funebrarum confirma lo que sus discípulos más devotos ya sabían: el estatus se afianza con el paso del tiempo. Resulta que el vacío ha estado esperando con la misma paciencia que ellos.

8/10


jueves, 4 de junio de 2026

As The Sun Falls - "Songs From The Veil" (Melodic Death)

Hay álbumes rugen como un incendio forestal; "Songs From The Veil" prefiere arder lentamente como brasas derritiendo la nieve finlandesa. As The Sun Falls presenta un disco que sabe exactamente a qué lugar pertenece: al rincón frío y melancólico del Death Melódico, donde la atmósfera importa casi tanto como los riffs y cada estribillo parece llevar un toque de escarcha.

Por momentos, "Songs From The Veil" es una experiencia auditiva convincente e inmersiva. La banda se inclina con fuerza hacia la melancolía nórdica que se ha convertido en un rasgo distintivo de la escena del Melodeath finlandés, y el resultado es un disco que se siente expansivo, pausado y cargado de emotividad. Hay una clara identidad aquí: el concepto del álbum, impregnado de mitología, arraigado en el folclore finlandés, las creencias ancestrales, el duelo y la difusa frontera entre el mundo visible e invisible, otorga a las canciones una sólida columna vertebral temática. Esa cohesión hace que el disco fluya como una larga noche de invierno, en lugar de una colección aleatoria de canciones.

Musicalmente, el álbum logra un sólido equilibrio entre guitarras, melodías elevadas, pasajes acústicos y una atmósfera pesada. La banda comprende claramente la fórmula: solos emotivos, ritmo melancólico y la disposición a dejar que las canciones respiren antes de descargar toda su fuerza. En ese sentido, los ecos de gente como Insomnium son innegables, especialmente en la forma en que la música alterna entre la reflexión fatalista y la elevación dramática.

Sin embargo, a pesar de su atmósfera y pulido sonido, "Songs From The Veil" no termina de desmarcarse de la saturada escena en la que se encuentra. El álbum es un disco decente, e incluso bueno en algunos momentos, pero a veces resulta más admirable que inolvidable. La atmósfera es intensa, el concepto convincente y la calidad musical claramente competente, pero las canciones no siempre logran ese impacto inmediato que distingue un buen disco de género de uno verdaderamente esencial. Ese es el verdadero problema: en un estilo ya repleto de bandas que exploran el mismo terreno emocional, el margen para destacar es estrecho.

En definitiva, "Songs From The Veil" es un buen intento de As The Sun Falls, y uno que debería complacer a los oyentes que disfrutan de la melodía gélida y la grandeza solemne. Se trata de un álbum respetable y bien producido, con claras reminiscencias de las bandas icónicas del género, pero aún necesita canciones más potentes para destacar realmente entre la multitud. Por ahora, se presenta como un paso prometedor más que como una obra definitiva.

7/10


martes, 2 de junio de 2026

Abandon Agony - "Endbringer" (Extreme Power)

Algunos álbumes debut llegan con la seguridad de una banda que ya domina en parte su propia leyenda, y "Endbringer" suena como si Abandon Agony supiera exactamente cómo lucir esa armadura. Es un disco que aspira a la grandeza, e incluso cuando tropieza, lo hace con la fuerza suficiente para sugerir un grupo con verdadero potencial.

Aunque Abandon Agony se presenta como una banda sueca de Melodeath, "Endbringer" a menudo se siente más cercano al Extreme Power. Los riffs son afilados y enérgicos, pero las canciones frecuentemente se inclinan hacia la euforia, la velocidad y el despegue dramático, en lugar del mordisco más frío y áspero que define al Death Melódico más clásico. Esto le da al álbum un carácter más heroico y extrovertido, que forma parte de su encanto. También lo distingue del enfoque estrictamente convencional de Gotemburgo que algunos oyentes podrían esperar.

Como debut, el álbum es innegablemente prometedor. La estructura de la banda es sólida, y el material se percibe cuidadosamente elaborado, no improvisado. La primera impresión tras la presentación oficial es clara: Abandon Agony buscaba algo pesado y conciso y esa intención se refleja en el ritmo del álbum.

El principal problema es que el sonido de "Endbringer" está demasiado comprimido y carece de naturalidad. La producción le da a todo un toque duro y pulido, pero también le resta vida a las interpretaciones, haciendo que el disco se sienta más cerrado que fluido. En lugar de permitir que la batería, las guitarras y las voces se desarrollen con naturalidad, la mezcla a menudo las comprime en un bloque denso.

A pesar de las reservas, "Endbringer" es un disco decente. Posee la suficiente fuerza compositiva, instinto melódico y dinamismo como para que la experiencia auditiva valga la pena, especialmente para los fans que disfrutan del Metal rápido, dramático y pulido. Su identidad -como dije- se sitúa más cómodamente en el Extreme Power, pero esa sensación es parte de lo que lo hace interesante. Como primer álbum de larga duración, sugiere una banda que ya sabe componer con convicción y que solo necesita más tiempo y una producción más orgánica para convertirse en algo realmente interesante.

7.5/10


lunes, 1 de junio de 2026

Narnia - "X" (Power)

El más reciente trabajo de los Power metaleros de Narnia, llamado "X" es un disco flojo. El álbum no se siente lo suficientemente inspirado ni contundente como para sostener sus propios temas, y al final resulta débil, irregular y extrañamente vacío. Aunque es la primera vez que escribo de ellos en este sitio, en el pasado los he escuchado y en algún momento me gustaron, hacen falta bandas que hablen de cosas diferentes, tipo Stryper, pero en esta oportunidad no lo lograron.

El mayor problema reside en la interpretación vocal principal de Christian Liljegren, que suena cansada y frágil en lugar de imponente. En un estilo como el Power, la voz principal necesita elevación, dramatismo y autoridad, pero "X" a menudo da la impresión de tener dificultades para alcanzar ese nivel. Incluso las pocas críticas favorables que he leido del álbum señalan algo que es cierto, se apoya en voces limpias y solos de guitarra, lo que hace que la falta de urgencia vocal sea más difícil de ignorar.

Las composiciones tampoco son lo suficientemente expresivas para lo que suele exigir el género y leyendo la página de la banda, ellos describen el álbum como una mezcla entre grandes coros y pasajes Progresivos... pecado contra el octavo Mandamiento, ni hay suficiente impacto emocional ni tensión memorable como para que las canciones alcancen su máximo esplendor. En lugar de transmitir una sensación de triunfo, muchos momentos resultan funcionales, como si la banda simplemente repitiera fórmulas sin la suficiente pasión.

Aunque hay fragmentos de calidad, y el tema Jerusalem es probablemente el ejemplo más claro, es solo un éxito parcial, creo que sobresale porque el resto del disco resulta muy plano en comparación. Lo que hace que "X" sea decepcionante no es que Narnia use su perspectiva cristiana, sino que el disco nunca logra convertir esa visión en música convincente. Las letras pueden ser sinceras, pero la sinceridad por sí sola no basta para crear un buen álbum de Power, y aquí la composición rara vez supera la rutina competente. El resultado es un disco con destellos ocasionales, pero en general sigue siendo un lanzamiento flojo que se siente menos como una declaración y más como una banda agotada.

5.5/10


miércoles, 27 de mayo de 2026

Angellore - "Nocturnes" (Gothic)

Habiéndome enfocado en muchas bandas conocidas en mis últimos comentarios, me pareció oportuno darle la oportunidad a cosas menos 'comerciales' por llamarlo de alguna manera, y así me consigo con "Nocturnes" de Angellore, que es un disco de Gótico puro, potente y melancólico que resulta a la vez inmersivo y maduro. Este trabajo es una agradable sorpresa pues combina una atmósfera densa con riffs memorables, una variedad vocal y un control que evita que el drama se desborde.

Angellore lleva casi veinte años en activo, pero este es el primer trabajo que descubro de ellos. Su estilo se basa en el Doom Gótico, con detalles Folk y grandes contrastes emocionales. "Nocturnes" destaca porque suena como un álbum donde esas fortalezas se alinean de una manera que trasciende, gracias en parte a una producción pulida y una presentación atractiva.

Las guitarras son uno de los puntos fuertes del álbum. Los riffs impactan con fuerza, pero no solo aportan contundencia; impulsan las canciones con una gran melodía y tensión, lo que encaja a la perfección con el carácter nocturno del disco. Este equilibrio es crucial porque Angellore busca la grandiosidad, pero evita sonar recargado o exagerado.

La interacción vocal es otro punto fuerte. La banda utiliza una mezcla de voces limpias y guturales, con texturas adicionales de instrumentos invitados como la flauta, el oboe, el violonchelo y el clarinete y esa combinación le da profundidad al álbum sin convertirlo en un mezclote de sonidos. El resultado es un disco con un aire teatral, en el buen sentido: expresivo, con múltiples capas y arreglos cuidados.

Lo que "Nocturnes" hace especialmente bien es evitar los clichés sentimentales manidos que pueden debilitar el género. Tiene emoción, pero no recurre al melodrama por sí mismo; la melancolía se siente merecida a través de la composición y la atmósfera, en lugar de forzada por un recurso barato y lacrimógeno. Esa contención hace que el disco sea más efectivo, porque la tristeza y la belleza se sienten entretejidas en la música, en lugar de superpuestas.

También es fácil entender por qué este álbum podría ser el que -a diferencia de sus anteriores- acerca a Angellore a un público más amplio, "Nocturnes" suena con identidad, la producción es -como dije- brillante y la composición de la banda convergen con la claridad y la fuerza suficiente para conectarse con el público.

En general, "Nocturnes" es simplemente un muy buen disco: agradable, evocador y bien ejecutado. Posee una belleza oscura que invita a escucharlo repetidamente y muestra a Angellore como una banda que sabe cómo crear atmósferas memorables. Los cinco temas del trabajo son disfrutables, pero destacan Black Sun River y Forsaken Fairytale, la cual se me antoja un gran tema el cual voy a dejar nominado como contendiente a Canción del Año de ELOMC.

8/10


lunes, 25 de mayo de 2026

Dimmu Borgir - "Grand Serpent Rising" (Symphonic Black)

"Grand Serpent Rising" muestra a Dimmu Borgir algo revitalizado. Tras años de silencio, la banda regresa con un álbum más centrado e inmediato que su predecesor, "Eonian" (2018). Solo eso ya supone una mejora: mientras que "Eonian" se centraba en hacer algo que no les quedaba ajustado a su esencia, "Grand Serpent Rising" se siente más directo, agresivo y con mayor garra. La producción es imponente, como era de esperar, pero también deja espacio para riffs más afilados, voces más crudas y una mayor sensación de ímpetu.

En mi opinión, la primera mitad del álbum es floja, temas como Tridentium y Ascent  se excenden en la atmósfera cinematográfica. La segunda mitad es mejor, con un tanto más de intención y riffs atrayentes. Temas como Ulgjeld & BlodsodelThe ExoneratedAt the Precipice of Convergence tienen suficiente calidad para evitar caer en el relleno. El álbum se beneficia de una estética consistente, incluso cuando las canciones individuales son menos memorables que los temas destacados. En ese sentido, la segunda mitad es sólida, aunque no espectacular.

Lo que impide que "Grand Serpent Rising" se una a la élite de Dimmu Borgir es simple: su mejor momento musical -lamento creerlo así- ya pasó. Los discos más potentes de la banda siguen siendo de la segunda mitad de los 90s, cuando lanzamientos como "Enthrone Darkness Triumphant" (1997) y "Spiritual Black Dimensions" (1999), incluso "Puritanical Euphoric Misanthropia" (2001) definieron su identidad con intensidad feroz y urgente. Esos álbumes tenían potencia cruda y una mayor sensación de peligro que sus nuevos disco, los que, a pesar de sus virtudes, solo logra recapturar parcialmente su esencia. "Grand Serpent Rising" suena decente y profesional, pero la época clásica tenía una chispa de volatilidad que hacía que la música sonara más vital.

Dimmu Borgir se niega a reinventarse, pero ha mantenido su enfoque y eso se percibe nuevamente en este trabajo, que dista de ser su obra maestra, pero al menos es un recordatorio de que aún saben cómo componer Black Sinfónico con una perspectiva cinematográfica. Mejora a "Eonian", ofrece una segunda mitad sólida y brinda suficiente material memorable para satisfacer a los fans de siempre, aunque nunca llega a la grandeza de sus clásicos.

7/10


jueves, 21 de mayo de 2026

Panopticon - "Det Hjemsøkte Hjertet" (Atmospheric Black)

"Det Hjemsøkte Hjertet" (noruego para El Corazón Embrujado) es uno de los discos más potentes de Panopticon, otro que ha sido disco del año de ELOMC y que demuestra por qué el proyecto de Austin Lunn es un gusto adquirido: algunos lanzamientos pueden resultar difíciles de asimilar, pero este se disfruta de inmediato, a la vez que se percibe rico en matices e intenso. También refuerza la idea de que Panopticon podría ser uno de los mejores proyectos solistas de Black de cualquier época, impulsado por una visión singular que, sin embargo, se siente expansiva y vibrante.

Lo que hace que el álbum destaque es cómo, pudiendo haber sido un disco de Atmosférico bastante típico, se convierte en algo más dramático y cautivador gracias a la interacción de las melodías de guitarra y los violines. En lugar de usar estos elementos como adorno, el arreglo permite que se contrapongan, creando una sensación de movimiento que resulta a la vez feroz y melancólica. El resultado es un sonido atmosférico sin perder su fuerza.

La batería impulsa el disco con una fuerza implacable, mientras que el bajo ayuda a mantener la estructura y otorga a las canciones una cohesión real. Esa base es fundamental porque el álbum oscila entre explosiones de agresividad y pasajes más lentos y reflexivos, y necesita esa columna rítmica para mantenerse firme. Las voces se ajustan al mismo espectro emocional, transmitiendo ira y melancolía a partes iguales.

También hay una calidez muy humana en la composición, especialmente cuando los riffs se transforman en algo balsámico y hermoso. Esos momentos no suavizan la música, sino que la profundizan, otorgando mayor contraste a las secciones más duras y haciendo que los picos emocionales impacten con más fuerza. Ese equilibrio es parte de la razón por la que el álbum resulta tan gratificante de principio a fin.

Panopticon siempre ha sido un proyecto que exige paciencia, pero "Det Hjemsøkte Hjertet" es el tipo de disco que hace que el esfuerzo parezca sencillo. Combina la intensidad del Black, el colorido orquestal y la narrativa emotiva en algo que se siente a la vez grandioso e íntimo. Para los oyentes dispuestos a disfrutarlo en sus propios términos, es uno de esos álbumes que perduran mucho después de terminar. Voy a dejar nominadas dos canciones de este disco como contendientes a Canción del Año de ELOMC, la primera Blood And Fur Upon The Melting Snow y la segunda, A Culture Of Wilderness, aunque todo el trabajo es de gran factura.

8.5/10


Panopticon no tiene sus trabajos en Spotify como medida de protesta por haber publicado anuncios de ICE.

domingo, 17 de mayo de 2026

Draconian - "In Somnolent Ruin" (Doom / Gothic)

En "In Somnolent Ruin", Draconian hace lo que mejor sabe: extender el largo y melancólico arco del Doom Gótico con paciencia, contundencia y una atmósfera profundamente inmersiva. El disco no busca grandes sorpresas, innovaciones ni desvíos experimentales, pero esa sobriedad es parte de su fuerza. No quiero dejar de expresar mi emoción al ver la llegada de este nuevo trabajo, de gente que ha sido Disco de Año 2020 y Disco Doom del Año 2015 de este humilde sitio.

Draconian se ha destacado durante mucho tiempo como una de las bandas más consistentes del género, y este álbum refuerza esa reputación. A lo largo del disco, refinan en lugar de reinventar, construyendo pasajes de desarrollo lento donde la pesadez, la melodía y la tensión emocional se mueven en un equilibrio preciso. Este enfoque familiar hace que el disco se sienta como una continuación segura de su identidad, en lugar de un reinicio radical.

Lo que hace que "In Somnolent Ruin" sea tan cautivador es la disciplina de la banda en la composición. Las canciones se desarrollan con un ritmo deliberado, y Draconian superpone repetidamente la voz limpia de Lisa Johansson -quien vuelve a la banda, ocupando el lugar que dejó durante diez años a Heike Langhans-, con los guturales y texturas instrumentales expansivas en una única arquitectura lúgubre. El resultado es ostentoso, rico, controlado e inmersivo.

La producción también merece mención. La ejecución impecable y suntuosa del álbum, así como su atmósfera cautivadora, lo que sugiere que cada elemento ha sido moldeado con esmero estético. En lugar de saturar el sonido, la banda permite que cada capa respire, lo que crea una experiencia auditiva amplia, oscura y gratificante.

El mencionado regreso de Lisa Johansson añade otra dimensión significativa, recuperando una química emocional familiar con la interpretación más cruda del líder de la banda, Anders Jacobsson. Ese contraste sigue siendo una de las fortalezas definitorias de Draconian, y aquí ayuda a que el álbum se sienta a la vez íntimo y monumental. Incluso cuando el material se mantiene cerca de la fórmula establecida de la banda, la interpretación y los arreglos lo elevan por encima de la mera repetición.

Si hay alguna limitación, es simplemente que los oyentes que esperen un cambio estilístico drástico no lo encontrarán aquí. Pero "In Somnolent Ruin" no necesita un giro radical para justificarse. Su éxito está en profundizar en un lenguaje que Draconian ha perfeccionado durante décadas, y en transformar la atmósfera, el detalle y la carga emocional en algo que resulta a la vez familiar y vital.

En definitiva, se trata de un álbum maduro y meticulosamente elaborado que confirma la posición de Draconian como maestros de su género. Puede que no sorprenda, pero resuena, y ese suele ser el mayor logro en el Doom. Los mejores temas son The Monochrome Blade, nominada como Canción del Año de ELOMC, Anima, The Face Of God y Cold Heavens. Un disco que estará en todas las listas de este año.

8.5/10. Excelente portada.


martes, 12 de mayo de 2026

IATT - "Etheric Realms Of The Night" (Symphonic Black / Jazz Fussion)

"Etheric Realms Of The Night" es una auténtica sorpresa, ya que suena mucho más potente, audaz y refinado de lo que muchos esperarían de una banda que apuesta por el Metal extremo Progresivo. IATT ha creado un disco ambicioso sin perder la solidez de su composición, y el resultado es un álbum que recompensa tanto el impacto inmediato como las escuchas repetidas.

Lo que distingue al álbum es, en primer lugar, su espíritu innovador. Es una obra inmersiva y conceptualmente audaz por parte de la banda, con una narrativa que se desarrolla como una sola historia a lo largo de siete movimientos. Este enfoque le confiere al disco una cualidad cinematográfica, pero nunca se siente vacío ni forzado; las ideas están sustentadas por una sólida disciplina compositiva.

Uno de los rasgos más atractivos del disco es la naturalidad con la que incorpora timbres inusuales como el saxofón, la flauta y el piano de cola, o al menos el tipo de paleta instrumental ampliada que aporta mayor profundidad y carácter a la música. Los arreglos orquestales deben ser elogiados por añadir textura sin romper la atmósfera, con un uso sorprendentemente ingenioso de los instrumentos de viento junto a los arreglos orquestales. Este tipo de detalles contribuye a que la música se sienta aventurera en lugar de simplemente pesada, que también lo es de a ratos.

El sonido es potente, pulido e intensamente emotivo, pero también deja espacio para momentos tranquilos y pasajes exploratorios. Resaltan los paisajes sonoros cambiantes, las secciones contrastantes y las zonas donde la banda permite que la atmósfera, los teclados y las decisiones de arreglo lleven el peso. Estos espacios de exploración sonora son uno de los puntos fuertes del álbum, ya que hacen que los momentos más intensos impacten con mayor fuerza cuando regresan.

Diría que el álbum es sólido porque equilibra la agresividad con la estructura y la dirección. Las canciones son lo suficientemente largas como para evolucionar, pero aun así se sienten intencionadas en lugar de indulgentes, y la interpretación debe ser elogiada por su musicalidad. Las voces guturales son efectivas y potentes lo que ayuda a que el disco siga siendo agresor e intenso a pesar de su complejidad. Sus mejores temas son Drift Away -mominada como contendiente a Canción del Año de ELOMC-, Somniphobia y Quietus, pero realmente cualquiera de los siete temas vale la pena.

En definitiva, lo realizado por IATT con "Etheric Realms Of The Night" triunfa porque combina ambición con control. Es un disco con un sonido potente, una composición sólida y una atmósfera auténtica, y su disposición a fusionar el Metal extremo con toques jazzísticos y matices orquestales le confieren un aire fresco. Esa combinación es lo que lo convierte de simplemente impresionante en una auténtica sorpresa.

9/10 Nominado como Disco del Año de ELOMC



sábado, 9 de mayo de 2026

Lamb Of God - "Into Oblivion" (Groove / Metalcore)

Al escribir esta reseña me doy cuenta que estoy atrasado con ella y a la vez que el consenso de las redes respaldan la idea principal: "Into Oblivion" es un álbum de Lamb Of God construido en torno al característico Groove de la banda, pesado, profesional y que no tiene especial interés en reinventar el género, aunque ciertamente es un buen regreso al estilo furioso y controlado de la banda.

Nunca he tenido la mejor relación con Lamb of God, es sabido. Sin embargo, algunos de sus discos me han interesado, e "Into Oblivion" es uno bastante decente. Todo transcurre como se espera: la banda suena compenetrada, enérgica y plenamente consciente de sus puntos fuertes. "Into Oblivion" es Groove intenso y compacto. Esta es a la vez la principal fortaleza del álbum y su mayor limitación. Los riffs son contundentes, la sección rítmica es precisa y Randy Blythe sigue sonando como un señor con muchas quejas dispuestas a manifestarlas XD. La producción es lo suficientemente limpia como para que cada breakdown impacte con precisión y el efecto general es el de veteranos trabajando a pleno rendimiento. Todo suena profesional y con la potencia adecuada, pero las sorpresas son escasas.

Lo que más destaca es la agresividad controlada. Ya no se trata de la furia desenfrenada de la juventud, sino del golpe preciso de veteranos que saben exactamente dónde golpear. Esa madurez le otorga al disco una cierta seguridad, incluso cuando las canciones se apoyan en estructuras familiares y en los sellos distintivos de Lamb of God. Si conoces el lenguaje de la banda, "Into Oblivion" lo domina a la perfección. Los temas más destacados creo que son Into Oblivion, Parasocial Christ y The Killing Floor.

Aun así, la consistencia del álbum juega a su favor. No se hace pesado y rara vez cae en la monotonía o la falta de entrega. La menor duración y la lista de canciones más concisa ayudan a mantener el ritmo, así que, aunque el disco sea conservador, lo hace con la fuerza suficiente para resultar satisfactorio. Para quienes buscan evolución, puede sonar demasiado familiar; para quienes quieren que Lamb of God siga haciendo lo que mejor sabe hacer, cumple con creces.

En definitiva, "Into Oblivion" no es una reinvención, sino un recordatorio sólido y potente de por qué la banda sigue siendo relevante. No es tanto una sorpresa como una reafirmación de la fórmula, perfeccionada y ejecutada con la disciplina de los veteranos.

7.5/10


jueves, 7 de mayo de 2026

Bloody Valkyria - "Requiem: Reveries Of The Dying" (Atmospheric Black)

"Requiem: Reveries Of The Dying" muestra al unipersonal del finlandés Jere Kervinen, denominado Bloody Valkyria, con un trabajo estandar de Black Atmosférico, melancólico y centrado en la mente atormentada de un moribundo, un cambio de la usual temática de lugares fantásticos que entiendo había sido la lírica desarrollada en sus sus dos trabajos anteriores. El disco, en esencia, se trata de un lanzamiento que prioriza la magnitud, la atmósfera y la introspección sobre el impacto o la intensidad.

Lo que más destaca es la naturalidad con la que la grabación se integra en su atmósfera. Los teclados desempeñan un papel fundamental, otorgando a las canciones un aire sombrío y cinematográfico que permite que la música respire y evita que los arreglos resulten demasiado minimalistas. También hay algunos riffs que captan la atención, especialmente cuando las líneas de guitarra se abren paso entre la niebla con una melodía más nítida.

Dicho esto, el álbum no reinventa el estilo. Sus puntos fuertes residen en la ejecución más que en la originalidad, y lo mismo puede decirse de gran parte de los elogios que se leen en la red: el disco es efectivo, envolvente y está bien construido, pero se mantiene dentro del territorio habitual del Black Atmosférico. Para quienes ya conocen el género, el atractivo residirá más en la textura y la fluidez que en la novedad.

La producción y el ritmo también respaldan este enfoque. El sonido es lo suficientemente nítido como para que las capas de teclados y guitarras interactúen adecuadamente, y las canciones mantienen un tono emocional consistente a lo largo de los siete temas del álbum. En sus mejores momentos, el disco crea un espacio frío, reflexivo, casi melancólico, que se ajusta perfectamente al concepto.

Sin embargo, la mayor limitación del álbum es que rara vez sorprende. Bloody Valkyria sabe cómo crear atmósfera y la composición es sólida, pero no hay mucho aquí que se sienta especialmente nuevo o revolucionario para la escena. El disco gusta porque está bien hecho y es emocionalmente coherente, no porque lleve el Black Atmosférico a un terreno desconocido.

En resumen, "Requiem: Reveries Of The Dying" es un disco decente y disfrutable, con algunos riffs interesantes, un trabajo de teclados sólido y una convincente sensación de melancolía. Merece la pena escucharlo si te gusta el estilo, es de ritmo medio y con una fuerte carga atmosférica, pero es más un buen ejemplo de lo que se está haciendo en el ambiente que un lanzamiento histórico.

7/10



martes, 5 de mayo de 2026

Metal Church - "Dead To Rights" (Heavy / Thrash)

"Dead To Rights" es un disco tradicional de Metal Church, que se apoya demasiado en el lenguaje familiar del Heavy Thrash sin ofrecer nada realmente novedoso. El álbum tiene la fuerza, la mordacidad vocal y la actitud clásica adecuadas, pero a menudo suena más como un ejercicio disciplinado de dominio del género que como un disco con una verdadera chispa de innovación.

Lo que hace de Metal Church un nombre perdurable es su longevidad y consistencia. Desde la década de 1980, se han mantenido como una de las instituciones más sólidas del US Power, una banda conocida por equilibrar los ganchos tradicionales del Metal con la agresividad propia del Thrash, y esa identidad les sigue dando credibilidad décadas después. Dicho esto, la larga trayectoria de su carrera también deja algo claro: en los últimos treinta años, aproximadamente, no han producido nada tan impactante como sus trabajos clásicos de los 80s y principios de los 90s.

Esa brecha es importante porque "Dead To Rights" se siente como el producto de una banda cómoda en sus propias costumbres. Los riffs son contundentes, el ritmo eficiente y las interpretaciones profesionales, pero la composición rara vez se sale de los patrones esperados, lo que hace que el álbum resulte familiar antes de ser emocionante. Incluso las críticas que elogian la mayor precisión musical señalan que las canciones a menudo siguen plantillas rutinarias y carecen de los ganchos memorables necesarios para realzarlas.

El trabajo de guitarra es especialmente revelador. Es potente, directo y totalmente acorde con los valores del Metal clásico de los 90s, pero también tiene un aire desgastado, como si la banda repitiera un lenguaje que ya dominaba hace tiempo en lugar de expandirlo. En ese sentido, el disco suena como un álbum de Metal puro de los 90s en lo mejor y en lo peor: contundente, sólido y bien ejecutado, pero también un poco cansado en tono y enfoque.

La mejor cualidad del álbum es su profesionalismo. La voz de Brian Allen, la sólida sección rítmica y las potentes líneas de guitarra mantienen el disco anclado en el estilo adecuado. Nunca cae en la incompetencia ni en la torpeza; en cambio, se mueve con la seguridad de una banda que sabe exactamente cómo debe sonar. Pero la seguridad por sí sola no genera emoción, y ahí es donde el disco flaquea.

"Dead To Rights" es otro aceptable álbum de Metal Church, de una manera contenida y predecible. Utiliza bien los recursos habituales del género, pero no ofrece ninguna innovación real, y por eso a veces resulta aburrido incluso cuando la ejecución musical es impecable. El material va en la dirección correcta, pero la realidad es que, en su mayor parte, es poco emocionante: la tonalidad y las voces correctas, pero sin la suficiente sorpresa como para que sea realmente memorable.

6.5/10. Otra portada creada por la insultante IA.

miércoles, 29 de abril de 2026

At The Gates - "The Ghost Of A Future Dead" (Melodic Death)

At The Gates siempre ha cargado con el peso de su legado, pero "The Ghost Of A Future Dead" se siente como el momento en que ese legado se cristaliza en algo definitivo, casi elegíaco. Con el triste fallecimiento de su icónico vocalista, Tomas Lindberg, este disco inevitablemente llega con una mayor carga emocional, transformándolo de un simple lanzamiento en algo más cercano a una declaración de despedida, ya sea intencional o no.

Desde el principio, queda claro que este es el trabajo más sólido de la banda desde su reunión. Todo se siente cohesionado con un sentido de propósito que solo se había vislumbrado en sus anteriores álbumes de regreso. Los riffs son afilados como navajas, equilibrando agresividad y melodía de una manera que recuerda por qué At The Gates son considerados los pioneros del Death Melódico. Hay una claridad aquí, un refinamiento de su sonido característico que no diluye su intensidad, sino que la agudiza hasta la perfección.

La batería merece una mención especial. Impulsa el disco con una precisión implacable, a la vez que permite cambios dinámicos que evitan que las canciones suenen mecánicas. A lo largo del álbum se percibe un flujo natural que refleja la carga emocional que lo impregna. Nunca se siente sobreproducido ni estéril, todo lo contrario. La producción logra un equilibrio perfecto entre crudeza y claridad, permitiendo que cada instrumento respire mientras mantiene esa arrolladora muralla de sonido que los fans esperan.

Lo que hace que "The Ghost Of A Future Dead" destaque aún más es su cohesión. No se trata solo de una colección de canciones; es una declaración artística completa. Incluso el arte gráfico de la portada complementa la música a la perfección, reforzando los temas de mortalidad, legado y cierre que recorren el álbum. Es uno de esos casos excepcionales donde cada elemento se alinea, desde la composición hasta la presentación, creando una experiencia artística completa.

En muchos sentidos, este disco se siente como el cierre de un capítulo, no solo para At The Gates, sino para el género que ayudaron a definir. Se perciben ecos de su influencia en toda la escena, pero aquí regresan para recordarnos cómo suena su estilo cuando se ejecuta al máximo nivel. Hay una sensación de cierre en estos temas, como si la banda, consciente o inconscientemente, estuviera poniendo fin a su trayectoria.

Sin embargo, lejos de sentirse como una simple repetición nostálgica, el álbum se erige con confianza junto a su clásico "Slaughter of the Soul" (1995). No es una afirmación menor, pero se siente justificada. Si bien "Slaughter..." capturó la magia y transformó todo un género, "The Ghost Of A Future Dead" se siente como la reflexión madura de ese momento: más sabio, más potente y con mayor resonancia emocional.

Si este es realmente el cierre que parece, entonces At The Gates se ha despedido a su manera, entregando un disco que honra su pasado a la vez que consolida su lugar en la historia del Metal. No es solo un gran álbum de regreso, es uno de sus mejores trabajos, sin duda. Los temas más recomendables son The Dissonant Void -nominada como Canción del Año-, Of Interstellar DeathTomb of HeavenBlack Hole Emission.

9/10 Nominado como contendiente a Disco del Año de ELOMC.



miércoles, 22 de abril de 2026

Winterfylleth - "The Unyielding Season" (Atmospheric Black)

En "The Unyielding Season", noveno trabajo de Winterfylleth, la banda hace lo que mejor sabe hacer: sonar como el final del invierno, el comienzo de una batalla y la banda sonora de un documental azotado por el viento que no puedes dejar de ver. Es muy melódico y épico, con una amplitud cinematográfica, propia de una banda sonora, que hace que las canciones parezcan grandes.

El lado atmosférico de Black de la banda está en excelente forma aquí. Las guitarras brillan y resplandecen, los teclados añaden ese brillo brumoso que se extiende hasta el horizonte, y todo se envuelve en una atmósfera sombría, noble y extrañamente inspiradora a la vez. Lo que le impide ser verdaderamente intocable es que, después de un tiempo, la fórmula empieza a repetirse. Las canciones son potentes, pero el álbum puede volverse un poco monótono porque Winterfylleth está tan entregado a su grandiosa procesión azotada por el viento que a veces olvida cambiar de escenario.

Dicho esto, la hora plus de duración es prácticamente un requisito del género, y "The Unyielding Season" luce su extensión como una capa medieval: pesada, impresionante y un poco más larga de lo estrictamente necesario. Algo de contención no le habría venido mal, aunque los fans del Black Atmosférico saben que la brevedad nunca ha sido la virtud favorita del estilo. Me gustaría recomendar el tema A Hollow Existence como la mejor del trabajo, tiene mucho que decir esa canción.

En definitiva, Winterfylleth sigue siendo una banda que se disfruta de principio a fin. Sus álbumes suelen ofrecer una escucha gratificante mientras se reproducen, aunque no siempre perduren en la memoria con la misma fuerza una vez que se desvanece la última nota. Este álbum sigue ese patrón a la perfección: potente, envolvente, memorable en el momento y lo suficientemente esquivo después como para mantener a la banda en la categoría de 'grandes por momentos'. Siento que todavía su anterior, "The imperious Horizon" (2024) sigue siendo lo mejor de su discografía, pero este vale bastante la pena.

7.5/10


jueves, 16 de abril de 2026

Ethereal Darkness - "Echoes" (Melodic Death / Doom)

Ethereal Darkness, banda belga de Death Melódico con influencias de Black y Doom, regresa con su segundo álbum, "Echoes". Seis extensas composiciones que abarcan demasiado largos sesenta minutos, con un disco que traza un viaje a través del duelo, la pérdida y el peso silencioso de la condición humana. El resultado es una experiencia auditiva melódica, oscura y melancólica que resonará entre los fans en búsqueda de Metal emocional.

"Echoes" es innegablemente melódico, construido sobre armonías de guitarra melancólicas y una atmósfera densa que entrelaza voces limpias y growls en algo vasto y personal. El álbum se inscribe en la tradición del Melodeath finlandés, creando un paisaje sonoro fuerte y triste. Temas como la vida, la muerte, la pérdida y el amor impregnan cada tema, con canciones como On The Edge Of The Cliff, la mejor del trabajo, profundiza en la desesperación y la depresión sin perder su agresividad.

Sin embargo, "Echoes" no es un disco revolucionario. Su sonido tiende a evocar -como dije- a bandas finlandesas del género, diría que en particular a Insomnium-con melancolía y líneas de guitarra solista melódicas que resultan más familiares que innovadoras. Si bien la banda ejecuta este estilo con competencia, el álbum carece del impacto visceral y la fuerza que caracterizan a los discos pioneros de los que se inspira. Los riffs al estilo de Gotemburgo y los elementos de Doom atmosférico están bien elaborados, pero no aportan nada nuevo.

Lo que sí logra Ethereal Darkness es un disco que invita a la escucha. Es un álbum al que se puede volver una y otra vez, especialmente si te apasiona el estilo y se deja colar fácil. "Echoes" posee clase melódica que puede consolar sin ser suave e impactar sin insensibilizar. Otros temas como The Cycle y  el magnus opus de cierre, Realization construyen canciones elaboradas y multifacéticas que transmiten intensidad emocional.

Sin embargo, la ambición del álbum se convierte en su limitación. Con una duración aproximada de sesenta minutos y seis composiciones, se siente demasiado largo, sobre todo hacia el final. Alguna canción o dos podrían haber sido más concisas, por lo que el disco, por su vertiente amplia, a veces se pierde en sí mismo. Si bien alcanza una genuina intensidad la mayor parte del tiempo, nunca llega a lograr la contundencia arrolladora de sus influencias. 

"Echoes" es una obra interesante en un año donde el Melodeath todavía no ha terminado de mostrar sus colores. Es un álbum serio y sustancial para los oyentes que buscan este tipo de sonidos. Sin embargo, quienes esperen innovación o la contundencia del Death Melódico clásico podrían encontrarlo sólido pero poco destacable: un disco digno de escuchar, pero sin la fuerza de los discos que lo inspiran.

7.5/10


miércoles, 15 de abril de 2026

Immolation - "Descent" (Death)

Immolation vuelve con un muy buen trabajo, de los que nos tienen mal acostumbrados. Está claro porque son una de las mejores bandas de Death, esta gente tuvo una trayectoria legendaria a finales de los 90's y un poco más con clásicos como "Here In After" (1996), "Close to A World Below" (1999) y "Unholy Cult" (2002), y desde entonces sus álbumes se han mantenido en un punto intermedio entre decentes y buenos. Ahora siguen demostrando que aún tienen que ofrecer.

Con precisos cuarenta y dos minutos de duración, "Descent" es conciso, directo e implacablemente brutal, una poderosa declaración de que siguen estando entre los mejores del Metal extremo. Este no es el álbum con cinco años de retraso como parecía "Acts of God" (2022); es más nítido y directo, cambiando los pasajes extensos y relativamente melódicos por una agresividad universal. Mientras que ese trabajo fue su álbum más largo hasta la fecha y a veces divagaba, "Descent" golpea sin dar respiro.

Comparado con "Kingdom Of Conspiracy" (2013), que para mí sigue siendo el mejor de su etapa moderna y que califico como imprescindible, "Descent" redobla la apuesta por lo que hace que Immolation sea aterrador: un ritmo implacable, una atmósfera asfixiante y un control infalible que pocas bandas pueden igualar.  Immolation demuestra una técnica impecable y una ejecución precisa de principio a fin, adentrándose en sus intrincadas estructuras musicales que se retuercen como un laberinto de terror. 

Las guitarras de "Descent" son ardientes, la batería ruidosa y caótica, y todo te deja atónito. Los riffs son contundentes y pegadizos -algo poco común en el Death-, mientras que la voz de Ross Dolan se alza imponente e inamovible, tan potente como siempre, con unos guturales que no parecen haber envejecido. Los solos del guitarrista Robert Vigna se elevan con una intensidad descontrolada que añade un toque casi psicótico a la agresividad.

Lo verdaderamente asombroso es ver a Immolation en esta forma después de tantos años. Suenan como ellos mismos; nadie más suena como Immolation; muchos solo parecen influenciados por ellos. La producción moderna aporta claridad sin mermar su capacidad de arrollar y dominar, potenciando su fuerza en lugar de diluirla. Temas como el que abre el álbum, These Vengeful Winds, y el que le da título, Descent (un resumen de seis minutos de todo lo que explora el disco), demuestran que el cuarteto dedicó tiempo a perfeccionar este trabajo. Si pensabas que la época dorada del Death había terminado, piénsalo de nuevo, Immolation acaba de demostrar que el trono aún tiene dueño.

8.5/10. Excelente portada.



domingo, 12 de abril de 2026

Archspire - "Too Fast To Die" (Technical Death)

En "Too Fast To Die", Archspire pisa el acelerador a fondo y lo deja ahí pegado con cinta adhesiva. Le das al play y al instante te sumerges en su familiar torbellino de riffs contundentes, voces ametralladora y ejecuciones matemáticamente imposibles: ese tipo de Death Técnico que te deja las muñecas doloridas solo de escucharlo. En ese sentido, este disco continúa la senda original de la banda: más rápido, más compacto y más descabellado que casi cualquier otro.

Pero aquí está el truco: si bien es otra sólida incorporación a su discografía, no eleva su legado a otro nivel. "Too Fast To Die" es más una vuelta de honor que un nuevo hito; un disco que dice 'seguimos siendo los mejores en esto'. Comparado con "Relentless Mutation" (2017) y "Bleed the Future" (2021), este álbum se siente como la primera vez que Archspire no se supera a sí mismo. En el primero fue el momento en que fusionaron una precisión inhumana con composiciones realmente memorables, y el segundo lo perfeccionó hasta convertirlo en un Deathtech casi perfecto.

"Too Fast To Die", en cambio, a menudo se siente como un poco como un dlc de "Bleed the Future": el mismo motor principal, pero con menos momentos de asombro. Los temas pasan volando en tan solo treinta y nueve minutos, pero hay menos picos distintivos; es más una explosión continua de competencia que un viaje lleno de hitos destacados. Los fans que buscan velocidad y brutalidad pura quedarán satisfechos; los que esperan otro salto evolutivo podrían encogerse de hombros y volver a "Bleed the Future".

El inconveniente más evidente de este trabajo reside en la grabación y la producción. "Too Fast To Die" está masterizado con un volumen ensordecedor, donde todo suena fuerte constantemente. La mezcla se siente sobrecomprimida, y las guitarras, en particular, suenan extrañamente apagadas y congestionadas, careciendo de la nitidez característica de sus discos anteriores. En álbumes anteriores, incluso a máxima velocidad, se podían distinguir los riffs y las líneas melódicas; aquí, esa claridad se pierde en una masa sonora densa con demasiada frecuencia. Para una banda cuyo estilo se basa en microdetalles a una velocidad vertiginosa, esto supone una desventaja considerable.

Dentro de lo más positivo está el nuevo baterista, Spencer Moore. Ocupar el puesto de uno de los bateristas más respetados del género parecía una misión suicida, pero Moore lo clava. Las críticas señalan, con razón, que 'se defiende a la perfección', y si no supieras que la formación ha cambiado, probablemente ni lo notarías, salvo que algunos redobles y transiciones suenan aún más fluidos y dinámicos.

"Too Fast To Die" es un muy buen disco, divertido, vertiginoso y absolutamente desmesurado que ofrece exactamente lo que se espera de Archspire, y esa es a la vez su mayor fortaleza y su límite. Continúa la trayectoria original de la banda, caracterizada por una velocidad frenética y una maestría musical asombrosa, pero no expande su legado de forma significativa como lo hicieron sus dos álbumes anteriores.

8/10


jueves, 9 de abril de 2026

Power Paladin - “Beyond The Reach Of Enchantment” (Power)

“Beyond The Reach Of Enchantment” es el sonido de Power Paladin redoblando la apuesta por dragones, mazmorras y dopamina, solo que esta vez han cambiado parte de la sorpresa de su álbum debut por un sonido más contundente y listo para la batalla. Es absolutamente épico, gloriosamente impregnado de fantasía, tremendamente enérgico, melódico y descaradamente inspirador; y sí, blande una espada más pesada que “With The Magic Of Windfyre Steel” (2022).

Desde el tema inicial la banda se lanza directamente a la batalla con riffs abrasadores, ritmos de doble bombo y un estribillo que suena como si hubiera sido creado por un consejo de magos. La producción le da un toque extra de fuerza: las guitarras rítmicas golpean con más fuerza, la batería tiene un golpe más profundo y todo se siente como el debut después de un largo descanso. Se percibe esa mayor contundencia en la forma en que los riffs retumban bajo los estribillos y en el ocasional toque thrash que se cuela en canciones como la épica final, Valediction.

El factor fantástico, por supuesto, está presente. Glade Lords Of Athel Loren suena exactamente como su título: un recorrido galopante por los bosques de Warhammer con solos que se disparan como proyectiles mágicos perdidos. The Royal Road y Aegis Of Eternity continúan con la especialidad de la banda: Power melódico y turboalimentado que, de alguna manera, te hace creer que deberías llevar una capa mientras lavas los platos. Y The Arcane Tower, con la participación especial de Tommy Johansson, es básicamente una declaración de principios en forma de canción: solos triunfales, voces imponentes y un estribillo tan potente que se puede ver desde el espacio.

Una de las virtudes ocultas del álbum es su carácter juguetón sin perder ritmo. Camelot Rock City es puro rock heroico con un toque de humor negro, fusionando la arrogancia del Rock 'n Roll con la grandilocuencia del Power. Sin embargo, hay un detalle: este disco no es tan impactante como su debut. Aquel debut llegó como un ataque sorpresa: fresco, ágil y repleto de temas que se convirtieron en clásicos instantáneos, dejando a los fanáticos del Power boquiabiertos, preguntándose: ¿De dónde salieron estos islandeses?. El nuevo disco se siente más como una secuela segura que como una revelación: más grande, más pesado, más pulido, pero sin ese par de temas impactantes que te elevan a la estratosfera desde la primera escucha.

En otras palabras, "Beyond The Reach Of Enchantment" es una aventura épica, llena de fantasía, enérgica, melódica y estimulante que demuestra que Power Paladin no es un grupo pasajero, simplemente no alcanza el nivel mágico de "With The Magic Of Windfyre Steel". Para los seguidores específicos vale la pena.

7/10



lunes, 6 de abril de 2026

Triumpher - "Piercing The Heart Of The World" (True / Heavy)

"Piercing The Heart Of The World" de Triumpher es una declaración de una de las bandas de Metal épico más emocionantes de la década de 2020, y llega con la intención -al menos, honesta- de convertirse en un clásico del género. Con raíces en el Heavy tradicional, fusiona riffs contundentes, himnos de batalla y melodías envolventes con matices más duros, sonando como los herederos de Manowar, quienes de alguna manera conservaron el buen gusto y añadieron nuevos matices a su sonido.

Desde el primer ataque de Black Blood -la mejor del disco- junto a la de cerrar Naus Apidalia, Triumpher deja claro dónde reside su esencia: un Metal potente y épico, construido sobre riffs monumentales y ritmos galopantes. Las guitarras marchan con la melodía clásica del Heavy y el Power, mientras que la sección rítmica impulsa todo con potentes golpes de doble bombo y ritmos marciales que parecen hechos a medida para puños en alto y gargantas roncas en primera fila. Estilísticamente, se percibe la influencia de los mencionado Manowar y Virgin Steele en la atmósfera heroica y la composición épica, pero Triumpher evita los excesos caricaturescos en favor de una composición concisa y una auténtica tensión dramática.

Vocalmente, su cantante Mars Triumph ofrece uno de los puntos fuertes del álbum, con una interpretación versátil, no tan impactante como el Eric Adams de los inicios, pero muy competente. Pasa de un barítono ronco y autoritario a growls más ásperos, con coros y voces superpuestas que recuerdan a Bathory y al Metal épico clásico, sin perder su toque personal. Para mi, el lema del álbum, es ser 'herederos in pectore de Manowar, pero con buen gusto', cosa que sus ungidos públicamente y ya desaparecidos legatarios, Majesty, no lograron nunca.

En cuanto a la producción, el disco logra un equilibrio entre claridad y potencia bruta, manteniendo un sonido orgánico y contundente, a la vez que permite que cada instrumento respire. Las guitarras penetran sin sonar estériles, el bajo brilla con un tono redondo, y la batería golpea con fuerza sin opacar los matices ni los coros. 

En definitiva, “Piercing The Heart Of The World” se siente como un hito para Triumpher, aunque todavía le falte un par de temas verdaderamente transcendentes. Sin embargo se trata de una buena colección de canciones de Heavy/True, impulsadas por una voz versátil e instrumentación inteligente que nunca traiciona la esencia del género. Si alguna vez te has preguntado cómo sonaría Manowar con blast beats, un sonido más oscuro y una mayor atención a la dinámica y la atmósfera, este álbum ofrece esa respuesta.

7.5/10