El Lado Oscuro Metal Critica

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martes, 9 de junio de 2026

Anna Fiori - "Metztli" (Symphonic)

Hay algo realmente admirable en la ambición de Anna Fiori con "Metztli", su tercer álbum de estudio en solitario. Descrito por la propia artista como Metal Azteca Cinematográfico, es un disco conceptual que intenta entrelazar la mitología prehispánica, letras en náhuatl, la grandiosidad orquestal y la potente maquinaria del Sinfónico en un viaje único y coherente a través de la pérdida y el duelo. El concepto es impactante. Sin embargo, la ejecución es decididamente irregular.

Fiori no es una novata. La cantante mexicana ha estado desarrollando su proyecto en solitario desde hace años, ha colaborado con artistas europeos como Fabio Lione (esto no se si es necesariamente un galón en la chatarrera) y Timo Somers (Delain) y se ha ganado el reconocimiento en los círculos del Metal latinoamericano. Definitivamente se puede decir que es una voz experimentada en el género.

El álbum comienza con Luna Creciente (Axnoaxka Noojtli), una introducción envolvente y atmosférica que eleva el listón con su instrumentación prehispánica y su densa textura orquestal. Más adelante Luna Llena (Xiki Noeso), con sus nueve minutos de duración, es la pieza más cinematográfica del disco, pero un tema que en ocasiones se pierde en su propia inmensidad. El Vacío y Entre Mil Voces suenan regulares, se me antojan el tipo de relleno que una edición más rigurosa podría haber recortado. Luego varios temas añaden algo de atmósfera, pero no siento que alcancen el clímax dramático que parece estar buscando.

El momento cumbre es, sin duda, Luna Menguante (Nimotemak). Aquí, todo encaja bastante mejor: la letra en náhuatl le confiere una gravedad emocional a la que aspira el resto del álbum, el arreglo orquestal tiene una urgencia genuina y la melodía perdura después de que termina la canción. Es la pieza que mejor justifica el concepto del álbum y sugiere lo que "Metztli" podría haber sido en su totalidad si se hubiera aplicado el mismo enfoque a lo largo de todo el disco. 

Luego está la cuestión de la voz de Anna Fiori, la cualidad que será más debatida luego de escuchar "Metztli". En sus mejores momentos posee una calidad mezzosoprano expresiva que transmite un sentimiento genuino. El problema surge cuando las canciones exigen una mayor grandiosidad. En esos momentos, Fiori recurre a la potencia operística y el dramatismo al estilo de las voces más icónicas del género, de tipo Simone Simons de Epica, cuya autoridad cristalina se ha convertido en un referente para los vocalistas de género a nivel mundial. La imitación es evidente y la brecha entre la aspiración y la ejecución es demasiado grande como para ignorarla. Fiori a veces parece esforzarse por alcanzar un techo que aún no ha llegado. El resultado es una interpretación vocal oscilante: a veces genuinamente conmovedora, otras caricaturesca.

En conjunto, "Metztli" es un disco aceptable, donde hecho de menos temas de esos que el estilo acostumbra a hacer que se queden contigo, aunque está sostenido por un concepto notable y algunos momentos destacables. Es el tipo de álbum que insinúa grandeza sin llegar a materializarla.

6.5/10. Excelente portada, eso si.


lunes, 8 de junio de 2026

Funebrarum - "Beckoning The Void Of Eternal Silence" (Death / Doom)

Dicen que no se puede nadar dos veces al mismo río, pero nadie dijo nada sobre meterse dos veces en la misma tumba. Tras diecisiete años sin un álbum completo, los Death metaleros de Nueva Jersey, Funebrarum, han regresado de la cripta oscura que ocupaban para recordarnos, a todo volumen, que el vacío nunca fue realmente silencioso.

"Beckoning The Void Of Eternal Silence", el cuarto álbum de estudio de la banda, es un disco que no solo rinde homenaje a las tradiciones del Death cavernoso y clásico, sino que se sumerge en ellas de cabeza, con los brazos cruzados sobre el pecho, perfectamente satisfecho de no volver a la superficie. Formada en Nueva Jersey, en 1999 por veteranos del underground con profundas raíces en las escenas Hardcore y del Metal extremo, Funebrarum siempre ha sido una banda fuera de su tiempo, y este álbum no es la excepción. Suena como si hubiera sido grabado en una cámara subterránea donde la luz del día no solo está ausente, sino que está formalmente prohibida.

El álbum comienza con una introducción cinematográfica y amenazante que evoca el crujido de la tapa de un ataúd que se abre lentamente desde el interior. Es ominosa en el sentido más deliberado: no como ambientación, sino como advertencia. Le sigue la canción que da título al álbum, una aplastante pieza de Doom Death que oscila entre un ritmo atmosférico pausado y explosiones abrasivas y atronadoras. La producción es densa y asfixiante: un sonido deliberadamente cavernoso que recuerda la oscuridad turbia de los primeros trabajos de Incantation, a la vez que forja su propia identidad nocturna.

Dentro de lo más destacado está el tema Ša Nagba Amāru, que se traduce como 'el que presenció el abismo', es uno de los momentos más atmosféricos y misteriosos del álbum, un descenso lento y demoledor a través de riffs cargados de doom y percusión sísmica. Es el tipo de tema que te hace sentir el peso de una oscuridad antigua e indiferente que te oprime desde arriba. Luego Through the Barren Halls of Grieving Emptiness da un giro, irrumpiendo con uno de los riffs más agresivos y virulentos del álbum, demostrando que Funebrarum puede cambiar de ritmo sin abandonar jamás su atmósfera asfixiante. Finalmente Into Dark Domains es quizás el momento más pesado del disco: un monolito demoledor que canaliza la ferocidad primigenia del Death clásico de los 90s con una facilidad inquietante. 

Cierra el trabajo The Whispering Cathedral – Epilogue, que es una obra de casi nueve minutos que encarna todo lo que este álbum busca: épico, nocturno, profundamente misterioso y, a ratos, violentamente implacable. Es, en el sentido más arcaico y genuino de la palabra una declaración de final pronunciada con una convicción enorme y pausada; ésta va a quedar nominada como seria contendiente a Canción del Año de ELOMC.

La verdadera esencia de este disco, el instrumento que cohesiona su atmósfera ritualística, es la voz de Daryl Kahan. Único miembro fundador que permanece en pie tras más de dos décadas y media, Kahan es el corazón oscuro y permanente de Funebrarum. Profundo, inhumano, de una caverna imposible: la voz de Kahan no solo acompaña la música (le recuerdo a los novatos que en el Metal extremo la voz no es sino un instrumento más, no debe tratar de percibirse como protagonista, sino no se entiende nada), sino que es una fuerza de la naturaleza. Hay una ferocidad que se siente merecida, la clase de ferocidad que solo puede provenir de alguien que construyó esta entidad desde cero.

Con "Beckoning The Void Of Eternal Silence", Funebrarum confirma lo que sus discípulos más devotos ya sabían: el estatus se afianza con el paso del tiempo. Resulta que el vacío ha estado esperando con la misma paciencia que ellos.

8/10


jueves, 4 de junio de 2026

As The Sun Falls - "Songs From The Veil" (Melodic Death)

Hay álbumes rugen como un incendio forestal; "Songs From The Veil" prefiere arder lentamente como brasas derritiendo la nieve finlandesa. As The Sun Falls presenta un disco que sabe exactamente a qué lugar pertenece: al rincón frío y melancólico del Death Melódico, donde la atmósfera importa casi tanto como los riffs y cada estribillo parece llevar un toque de escarcha.

Por momentos, "Songs From The Veil" es una experiencia auditiva convincente e inmersiva. La banda se inclina con fuerza hacia la melancolía nórdica que se ha convertido en un rasgo distintivo de la escena del Melodeath finlandés, y el resultado es un disco que se siente expansivo, pausado y cargado de emotividad. Hay una clara identidad aquí: el concepto del álbum, impregnado de mitología, arraigado en el folclore finlandés, las creencias ancestrales, el duelo y la difusa frontera entre el mundo visible e invisible, otorga a las canciones una sólida columna vertebral temática. Esa cohesión hace que el disco fluya como una larga noche de invierno, en lugar de una colección aleatoria de canciones.

Musicalmente, el álbum logra un sólido equilibrio entre guitarras, melodías elevadas, pasajes acústicos y una atmósfera pesada. La banda comprende claramente la fórmula: solos emotivos, ritmo melancólico y la disposición a dejar que las canciones respiren antes de descargar toda su fuerza. En ese sentido, los ecos de gente como Insomnium son innegables, especialmente en la forma en que la música alterna entre la reflexión fatalista y la elevación dramática.

Sin embargo, a pesar de su atmósfera y pulido sonido, "Songs From The Veil" no termina de desmarcarse de la saturada escena en la que se encuentra. El álbum es un disco decente, e incluso bueno en algunos momentos, pero a veces resulta más admirable que inolvidable. La atmósfera es intensa, el concepto convincente y la calidad musical claramente competente, pero las canciones no siempre logran ese impacto inmediato que distingue un buen disco de género de uno verdaderamente esencial. Ese es el verdadero problema: en un estilo ya repleto de bandas que exploran el mismo terreno emocional, el margen para destacar es estrecho.

En definitiva, "Songs From The Veil" es un buen intento de As The Sun Falls, y uno que debería complacer a los oyentes que disfrutan de la melodía gélida y la grandeza solemne. Se trata de un álbum respetable y bien producido, con claras reminiscencias de las bandas icónicas del género, pero aún necesita canciones más potentes para destacar realmente entre la multitud. Por ahora, se presenta como un paso prometedor más que como una obra definitiva.

7/10


martes, 2 de junio de 2026

Abandon Agony - "Endbringer" (Extreme Power)

Algunos álbumes debut llegan con la seguridad de una banda que ya domina en parte su propia leyenda, y "Endbringer" suena como si Abandon Agony supiera exactamente cómo lucir esa armadura. Es un disco que aspira a la grandeza, e incluso cuando tropieza, lo hace con la fuerza suficiente para sugerir un grupo con verdadero potencial.

Aunque Abandon Agony se presenta como una banda sueca de Melodeath, "Endbringer" a menudo se siente más cercano al Extreme Power. Los riffs son afilados y enérgicos, pero las canciones frecuentemente se inclinan hacia la euforia, la velocidad y el despegue dramático, en lugar del mordisco más frío y áspero que define al Death Melódico más clásico. Esto le da al álbum un carácter más heroico y extrovertido, que forma parte de su encanto. También lo distingue del enfoque estrictamente convencional de Gotemburgo que algunos oyentes podrían esperar.

Como debut, el álbum es innegablemente prometedor. La estructura de la banda es sólida, y el material se percibe cuidadosamente elaborado, no improvisado. La primera impresión tras la presentación oficial es clara: Abandon Agony buscaba algo pesado y conciso y esa intención se refleja en el ritmo del álbum.

El principal problema es que el sonido de "Endbringer" está demasiado comprimido y carece de naturalidad. La producción le da a todo un toque duro y pulido, pero también le resta vida a las interpretaciones, haciendo que el disco se sienta más cerrado que fluido. En lugar de permitir que la batería, las guitarras y las voces se desarrollen con naturalidad, la mezcla a menudo las comprime en un bloque denso.

A pesar de las reservas, "Endbringer" es un disco decente. Posee la suficiente fuerza compositiva, instinto melódico y dinamismo como para que la experiencia auditiva valga la pena, especialmente para los fans que disfrutan del Metal rápido, dramático y pulido. Su identidad -como dije- se sitúa más cómodamente en el Extreme Power, pero esa sensación es parte de lo que lo hace interesante. Como primer álbum de larga duración, sugiere una banda que ya sabe componer con convicción y que solo necesita más tiempo y una producción más orgánica para convertirse en algo realmente interesante.

7.5/10


lunes, 1 de junio de 2026

Narnia - "X" (Power)

El más reciente trabajo de los Power metaleros de Narnia, llamado "X" es un disco flojo. El álbum no se siente lo suficientemente inspirado ni contundente como para sostener sus propios temas, y al final resulta débil, irregular y extrañamente vacío. Aunque es la primera vez que escribo de ellos en este sitio, en el pasado los he escuchado y en algún momento me gustaron, hacen falta bandas que hablen de cosas diferentes, tipo Stryper, pero en esta oportunidad no lo lograron.

El mayor problema reside en la interpretación vocal principal de Christian Liljegren, que suena cansada y frágil en lugar de imponente. En un estilo como el Power, la voz principal necesita elevación, dramatismo y autoridad, pero "X" a menudo da la impresión de tener dificultades para alcanzar ese nivel. Incluso las pocas críticas favorables que he leido del álbum señalan algo que es cierto, se apoya en voces limpias y solos de guitarra, lo que hace que la falta de urgencia vocal sea más difícil de ignorar.

Las composiciones tampoco son lo suficientemente expresivas para lo que suele exigir el género y leyendo la página de la banda, ellos describen el álbum como una mezcla entre grandes coros y pasajes Progresivos... pecado contra el octavo Mandamiento, ni hay suficiente impacto emocional ni tensión memorable como para que las canciones alcancen su máximo esplendor. En lugar de transmitir una sensación de triunfo, muchos momentos resultan funcionales, como si la banda simplemente repitiera fórmulas sin la suficiente pasión.

Aunque hay fragmentos de calidad, y el tema Jerusalem es probablemente el ejemplo más claro, es solo un éxito parcial, creo que sobresale porque el resto del disco resulta muy plano en comparación. Lo que hace que "X" sea decepcionante no es que Narnia use su perspectiva cristiana, sino que el disco nunca logra convertir esa visión en música convincente. Las letras pueden ser sinceras, pero la sinceridad por sí sola no basta para crear un buen álbum de Power, y aquí la composición rara vez supera la rutina competente. El resultado es un disco con destellos ocasionales, pero en general sigue siendo un lanzamiento flojo que se siente menos como una declaración y más como una banda agotada.

5.5/10


miércoles, 27 de mayo de 2026

Angellore - "Nocturnes" (Gothic)

Habiéndome enfocado en muchas bandas conocidas en mis últimos comentarios, me pareció oportuno darle la oportunidad a cosas menos 'comerciales' por llamarlo de alguna manera, y así me consigo con "Nocturnes" de Angellore, que es un disco de Gótico puro, potente y melancólico que resulta a la vez inmersivo y maduro. Este trabajo es una agradable sorpresa pues combina una atmósfera densa con riffs memorables, una variedad vocal y un control que evita que el drama se desborde.

Angellore lleva casi veinte años en activo, pero este es el primer trabajo que descubro de ellos. Su estilo se basa en el Doom Gótico, con detalles Folk y grandes contrastes emocionales. "Nocturnes" destaca porque suena como un álbum donde esas fortalezas se alinean de una manera que trasciende, gracias en parte a una producción pulida y una presentación atractiva.

Las guitarras son uno de los puntos fuertes del álbum. Los riffs impactan con fuerza, pero no solo aportan contundencia; impulsan las canciones con una gran melodía y tensión, lo que encaja a la perfección con el carácter nocturno del disco. Este equilibrio es crucial porque Angellore busca la grandiosidad, pero evita sonar recargado o exagerado.

La interacción vocal es otro punto fuerte. La banda utiliza una mezcla de voces limpias y guturales, con texturas adicionales de instrumentos invitados como la flauta, el oboe, el violonchelo y el clarinete y esa combinación le da profundidad al álbum sin convertirlo en un mezclote de sonidos. El resultado es un disco con un aire teatral, en el buen sentido: expresivo, con múltiples capas y arreglos cuidados.

Lo que "Nocturnes" hace especialmente bien es evitar los clichés sentimentales manidos que pueden debilitar el género. Tiene emoción, pero no recurre al melodrama por sí mismo; la melancolía se siente merecida a través de la composición y la atmósfera, en lugar de forzada por un recurso barato y lacrimógeno. Esa contención hace que el disco sea más efectivo, porque la tristeza y la belleza se sienten entretejidas en la música, en lugar de superpuestas.

También es fácil entender por qué este álbum podría ser el que -a diferencia de sus anteriores- acerca a Angellore a un público más amplio, "Nocturnes" suena con identidad, la producción es -como dije- brillante y la composición de la banda convergen con la claridad y la fuerza suficiente para conectarse con el público.

En general, "Nocturnes" es simplemente un muy buen disco: agradable, evocador y bien ejecutado. Posee una belleza oscura que invita a escucharlo repetidamente y muestra a Angellore como una banda que sabe cómo crear atmósferas memorables. Los cinco temas del trabajo son disfrutables, pero destacan Black Sun River y Forsaken Fairytale, la cual se me antoja un gran tema el cual voy a dejar nominado como contendiente a Canción del Año de ELOMC.

8/10


lunes, 25 de mayo de 2026

Dimmu Borgir - "Grand Serpent Rising" (Symphonic Black)

"Grand Serpent Rising" muestra a Dimmu Borgir algo revitalizado. Tras años de silencio, la banda regresa con un álbum más centrado e inmediato que su predecesor, "Eonian" (2018). Solo eso ya supone una mejora: mientras que "Eonian" se centraba en hacer algo que no les quedaba ajustado a su esencia, "Grand Serpent Rising" se siente más directo, agresivo y con mayor garra. La producción es imponente, como era de esperar, pero también deja espacio para riffs más afilados, voces más crudas y una mayor sensación de ímpetu.

En mi opinión, la primera mitad del álbum es floja, temas como Tridentium y Ascent  se excenden en la atmósfera cinematográfica. La segunda mitad es mejor, con un tanto más de intención y riffs atrayentes. Temas como Ulgjeld & BlodsodelThe ExoneratedAt the Precipice of Convergence tienen suficiente calidad para evitar caer en el relleno. El álbum se beneficia de una estética consistente, incluso cuando las canciones individuales son menos memorables que los temas destacados. En ese sentido, la segunda mitad es sólida, aunque no espectacular.

Lo que impide que "Grand Serpent Rising" se una a la élite de Dimmu Borgir es simple: su mejor momento musical -lamento creerlo así- ya pasó. Los discos más potentes de la banda siguen siendo de la segunda mitad de los 90s, cuando lanzamientos como "Enthrone Darkness Triumphant" (1997) y "Spiritual Black Dimensions" (1999), incluso "Puritanical Euphoric Misanthropia" (2001) definieron su identidad con intensidad feroz y urgente. Esos álbumes tenían potencia cruda y una mayor sensación de peligro que sus nuevos disco, los que, a pesar de sus virtudes, solo logra recapturar parcialmente su esencia. "Grand Serpent Rising" suena decente y profesional, pero la época clásica tenía una chispa de volatilidad que hacía que la música sonara más vital.

Dimmu Borgir se niega a reinventarse, pero ha mantenido su enfoque y eso se percibe nuevamente en este trabajo, que dista de ser su obra maestra, pero al menos es un recordatorio de que aún saben cómo componer Black Sinfónico con una perspectiva cinematográfica. Mejora a "Eonian", ofrece una segunda mitad sólida y brinda suficiente material memorable para satisfacer a los fans de siempre, aunque nunca llega a la grandeza de sus clásicos.

7/10


jueves, 21 de mayo de 2026

Panopticon - "Det Hjemsøkte Hjertet" (Atmospheric Black)

"Det Hjemsøkte Hjertet" (noruego para El Corazón Embrujado) es uno de los discos más potentes de Panopticon, otro que ha sido disco del año de ELOMC y que demuestra por qué el proyecto de Austin Lunn es un gusto adquirido: algunos lanzamientos pueden resultar difíciles de asimilar, pero este se disfruta de inmediato, a la vez que se percibe rico en matices e intenso. También refuerza la idea de que Panopticon podría ser uno de los mejores proyectos solistas de Black de cualquier época, impulsado por una visión singular que, sin embargo, se siente expansiva y vibrante.

Lo que hace que el álbum destaque es cómo, pudiendo haber sido un disco de Atmosférico bastante típico, se convierte en algo más dramático y cautivador gracias a la interacción de las melodías de guitarra y los violines. En lugar de usar estos elementos como adorno, el arreglo permite que se contrapongan, creando una sensación de movimiento que resulta a la vez feroz y melancólica. El resultado es un sonido atmosférico sin perder su fuerza.

La batería impulsa el disco con una fuerza implacable, mientras que el bajo ayuda a mantener la estructura y otorga a las canciones una cohesión real. Esa base es fundamental porque el álbum oscila entre explosiones de agresividad y pasajes más lentos y reflexivos, y necesita esa columna rítmica para mantenerse firme. Las voces se ajustan al mismo espectro emocional, transmitiendo ira y melancolía a partes iguales.

También hay una calidez muy humana en la composición, especialmente cuando los riffs se transforman en algo balsámico y hermoso. Esos momentos no suavizan la música, sino que la profundizan, otorgando mayor contraste a las secciones más duras y haciendo que los picos emocionales impacten con más fuerza. Ese equilibrio es parte de la razón por la que el álbum resulta tan gratificante de principio a fin.

Panopticon siempre ha sido un proyecto que exige paciencia, pero "Det Hjemsøkte Hjertet" es el tipo de disco que hace que el esfuerzo parezca sencillo. Combina la intensidad del Black, el colorido orquestal y la narrativa emotiva en algo que se siente a la vez grandioso e íntimo. Para los oyentes dispuestos a disfrutarlo en sus propios términos, es uno de esos álbumes que perduran mucho después de terminar. Voy a dejar nominadas dos canciones de este disco como contendientes a Canción del Año de ELOMC, la primera Blood And Fur Upon The Melting Snow y la segunda, A Culture Of Wilderness, aunque todo el trabajo es de gran factura.

8.5/10


Panopticon no tiene sus trabajos en Spotify como medida de protesta por haber publicado anuncios de ICE.

domingo, 17 de mayo de 2026

Draconian - "In Somnolent Ruin" (Doom / Gothic)

En "In Somnolent Ruin", Draconian hace lo que mejor sabe: extender el largo y melancólico arco del Doom Gótico con paciencia, contundencia y una atmósfera profundamente inmersiva. El disco no busca grandes sorpresas, innovaciones ni desvíos experimentales, pero esa sobriedad es parte de su fuerza. No quiero dejar de expresar mi emoción al ver la llegada de este nuevo trabajo, de gente que ha sido Disco de Año 2020 y Disco Doom del Año 2015 de este humilde sitio.

Draconian se ha destacado durante mucho tiempo como una de las bandas más consistentes del género, y este álbum refuerza esa reputación. A lo largo del disco, refinan en lugar de reinventar, construyendo pasajes de desarrollo lento donde la pesadez, la melodía y la tensión emocional se mueven en un equilibrio preciso. Este enfoque familiar hace que el disco se sienta como una continuación segura de su identidad, en lugar de un reinicio radical.

Lo que hace que "In Somnolent Ruin" sea tan cautivador es la disciplina de la banda en la composición. Las canciones se desarrollan con un ritmo deliberado, y Draconian superpone repetidamente la voz limpia de Lisa Johansson -quien vuelve a la banda, ocupando el lugar que dejó durante diez años a Heike Langhans-, con los guturales y texturas instrumentales expansivas en una única arquitectura lúgubre. El resultado es ostentoso, rico, controlado e inmersivo.

La producción también merece mención. La ejecución impecable y suntuosa del álbum, así como su atmósfera cautivadora, lo que sugiere que cada elemento ha sido moldeado con esmero estético. En lugar de saturar el sonido, la banda permite que cada capa respire, lo que crea una experiencia auditiva amplia, oscura y gratificante.

El mencionado regreso de Lisa Johansson añade otra dimensión significativa, recuperando una química emocional familiar con la interpretación más cruda del líder de la banda, Anders Jacobsson. Ese contraste sigue siendo una de las fortalezas definitorias de Draconian, y aquí ayuda a que el álbum se sienta a la vez íntimo y monumental. Incluso cuando el material se mantiene cerca de la fórmula establecida de la banda, la interpretación y los arreglos lo elevan por encima de la mera repetición.

Si hay alguna limitación, es simplemente que los oyentes que esperen un cambio estilístico drástico no lo encontrarán aquí. Pero "In Somnolent Ruin" no necesita un giro radical para justificarse. Su éxito está en profundizar en un lenguaje que Draconian ha perfeccionado durante décadas, y en transformar la atmósfera, el detalle y la carga emocional en algo que resulta a la vez familiar y vital.

En definitiva, se trata de un álbum maduro y meticulosamente elaborado que confirma la posición de Draconian como maestros de su género. Puede que no sorprenda, pero resuena, y ese suele ser el mayor logro en el Doom. Los mejores temas son The Monochrome Blade, nominada como Canción del Año de ELOMC, Anima, The Face Of God y Cold Heavens. Un disco que estará en todas las listas de este año.

8.5/10. Excelente portada.


martes, 12 de mayo de 2026

IATT - "Etheric Realms Of The Night" (Symphonic Black / Jazz Fussion)

"Etheric Realms Of The Night" es una auténtica sorpresa, ya que suena mucho más potente, audaz y refinado de lo que muchos esperarían de una banda que apuesta por el Metal extremo Progresivo. IATT ha creado un disco ambicioso sin perder la solidez de su composición, y el resultado es un álbum que recompensa tanto el impacto inmediato como las escuchas repetidas.

Lo que distingue al álbum es, en primer lugar, su espíritu innovador. Es una obra inmersiva y conceptualmente audaz por parte de la banda, con una narrativa que se desarrolla como una sola historia a lo largo de siete movimientos. Este enfoque le confiere al disco una cualidad cinematográfica, pero nunca se siente vacío ni forzado; las ideas están sustentadas por una sólida disciplina compositiva.

Uno de los rasgos más atractivos del disco es la naturalidad con la que incorpora timbres inusuales como el saxofón, la flauta y el piano de cola, o al menos el tipo de paleta instrumental ampliada que aporta mayor profundidad y carácter a la música. Los arreglos orquestales deben ser elogiados por añadir textura sin romper la atmósfera, con un uso sorprendentemente ingenioso de los instrumentos de viento junto a los arreglos orquestales. Este tipo de detalles contribuye a que la música se sienta aventurera en lugar de simplemente pesada, que también lo es de a ratos.

El sonido es potente, pulido e intensamente emotivo, pero también deja espacio para momentos tranquilos y pasajes exploratorios. Resaltan los paisajes sonoros cambiantes, las secciones contrastantes y las zonas donde la banda permite que la atmósfera, los teclados y las decisiones de arreglo lleven el peso. Estos espacios de exploración sonora son uno de los puntos fuertes del álbum, ya que hacen que los momentos más intensos impacten con mayor fuerza cuando regresan.

Diría que el álbum es sólido porque equilibra la agresividad con la estructura y la dirección. Las canciones son lo suficientemente largas como para evolucionar, pero aun así se sienten intencionadas en lugar de indulgentes, y la interpretación debe ser elogiada por su musicalidad. Las voces guturales son efectivas y potentes lo que ayuda a que el disco siga siendo agresor e intenso a pesar de su complejidad. Sus mejores temas son Drift Away -mominada como contendiente a Canción del Año de ELOMC-, Somniphobia y Quietus, pero realmente cualquiera de los siete temas vale la pena.

En definitiva, lo realizado por IATT con "Etheric Realms Of The Night" triunfa porque combina ambición con control. Es un disco con un sonido potente, una composición sólida y una atmósfera auténtica, y su disposición a fusionar el Metal extremo con toques jazzísticos y matices orquestales le confieren un aire fresco. Esa combinación es lo que lo convierte de simplemente impresionante en una auténtica sorpresa.

9/10 Nominado como Disco del Año de ELOMC