El Lado Oscuro Metal Critica

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martes, 9 de junio de 2026

Anna Fiori - "Metztli" (Symphonic)

Hay algo realmente admirable en la ambición de Anna Fiori con "Metztli", su tercer álbum de estudio en solitario. Descrito por la propia artista como Metal Azteca Cinematográfico, es un disco conceptual que intenta entrelazar la mitología prehispánica, letras en náhuatl, la grandiosidad orquestal y la potente maquinaria del Sinfónico en un viaje único y coherente a través de la pérdida y el duelo. El concepto es impactante. Sin embargo, la ejecución es decididamente irregular.

Fiori no es una novata. La cantante mexicana ha estado desarrollando su proyecto en solitario desde hace años, ha colaborado con artistas europeos como Fabio Lione (esto no se si es necesariamente un galón en la chatarrera) y Timo Somers (Delain) y se ha ganado el reconocimiento en los círculos del Metal latinoamericano. Definitivamente se puede decir que es una voz experimentada en el género.

El álbum comienza con Luna Creciente (Axnoaxka Noojtli), una introducción envolvente y atmosférica que eleva el listón con su instrumentación prehispánica y su densa textura orquestal. Más adelante Luna Llena (Xiki Noeso), con sus nueve minutos de duración, es la pieza más cinematográfica del disco, pero un tema que en ocasiones se pierde en su propia inmensidad. El Vacío y Entre Mil Voces suenan regulares, se me antojan el tipo de relleno que una edición más rigurosa podría haber recortado. Luego varios temas añaden algo de atmósfera, pero no siento que alcancen el clímax dramático que parece estar buscando.

El momento cumbre es, sin duda, Luna Menguante (Nimotemak). Aquí, todo encaja bastante mejor: la letra en náhuatl le confiere una gravedad emocional a la que aspira el resto del álbum, el arreglo orquestal tiene una urgencia genuina y la melodía perdura después de que termina la canción. Es la pieza que mejor justifica el concepto del álbum y sugiere lo que "Metztli" podría haber sido en su totalidad si se hubiera aplicado el mismo enfoque a lo largo de todo el disco. 

Luego está la cuestión de la voz de Anna Fiori, la cualidad que será más debatida luego de escuchar "Metztli". En sus mejores momentos posee una calidad mezzosoprano expresiva que transmite un sentimiento genuino. El problema surge cuando las canciones exigen una mayor grandiosidad. En esos momentos, Fiori recurre a la potencia operística y el dramatismo al estilo de las voces más icónicas del género, de tipo Simone Simons de Epica, cuya autoridad cristalina se ha convertido en un referente para los vocalistas de género a nivel mundial. La imitación es evidente y la brecha entre la aspiración y la ejecución es demasiado grande como para ignorarla. Fiori a veces parece esforzarse por alcanzar un techo que aún no ha llegado. El resultado es una interpretación vocal oscilante: a veces genuinamente conmovedora, otras caricaturesca.

En conjunto, "Metztli" es un disco aceptable, donde hecho de menos temas de esos que el estilo acostumbra a hacer que se queden contigo, aunque está sostenido por un concepto notable y algunos momentos destacables. Es el tipo de álbum que insinúa grandeza sin llegar a materializarla.

6.5/10. Excelente portada, eso si.


lunes, 8 de junio de 2026

Funebrarum - "Beckoning The Void Of Eternal Silence" (Death / Doom)

Dicen que no se puede nadar dos veces al mismo río, pero nadie dijo nada sobre meterse dos veces en la misma tumba. Tras diecisiete años sin un álbum completo, los Death metaleros de Nueva Jersey, Funebrarum, han regresado de la cripta oscura que ocupaban para recordarnos, a todo volumen, que el vacío nunca fue realmente silencioso.

"Beckoning The Void Of Eternal Silence", el cuarto álbum de estudio de la banda, es un disco que no solo rinde homenaje a las tradiciones del Death cavernoso y clásico, sino que se sumerge en ellas de cabeza, con los brazos cruzados sobre el pecho, perfectamente satisfecho de no volver a la superficie. Formada en Nueva Jersey, en 1999 por veteranos del underground con profundas raíces en las escenas Hardcore y del Metal extremo, Funebrarum siempre ha sido una banda fuera de su tiempo, y este álbum no es la excepción. Suena como si hubiera sido grabado en una cámara subterránea donde la luz del día no solo está ausente, sino que está formalmente prohibida.

El álbum comienza con una introducción cinematográfica y amenazante que evoca el crujido de la tapa de un ataúd que se abre lentamente desde el interior. Es ominosa en el sentido más deliberado: no como ambientación, sino como advertencia. Le sigue la canción que da título al álbum, una aplastante pieza de Doom Death que oscila entre un ritmo atmosférico pausado y explosiones abrasivas y atronadoras. La producción es densa y asfixiante: un sonido deliberadamente cavernoso que recuerda la oscuridad turbia de los primeros trabajos de Incantation, a la vez que forja su propia identidad nocturna.

Dentro de lo más destacado está el tema Ša Nagba Amāru, que se traduce como 'el que presenció el abismo', es uno de los momentos más atmosféricos y misteriosos del álbum, un descenso lento y demoledor a través de riffs cargados de doom y percusión sísmica. Es el tipo de tema que te hace sentir el peso de una oscuridad antigua e indiferente que te oprime desde arriba. Luego Through the Barren Halls of Grieving Emptiness da un giro, irrumpiendo con uno de los riffs más agresivos y virulentos del álbum, demostrando que Funebrarum puede cambiar de ritmo sin abandonar jamás su atmósfera asfixiante. Finalmente Into Dark Domains es quizás el momento más pesado del disco: un monolito demoledor que canaliza la ferocidad primigenia del Death clásico de los 90s con una facilidad inquietante. 

Cierra el trabajo The Whispering Cathedral – Epilogue, que es una obra de casi nueve minutos que encarna todo lo que este álbum busca: épico, nocturno, profundamente misterioso y, a ratos, violentamente implacable. Es, en el sentido más arcaico y genuino de la palabra una declaración de final pronunciada con una convicción enorme y pausada; ésta va a quedar nominada como seria contendiente a Canción del Año de ELOMC.

La verdadera esencia de este disco, el instrumento que cohesiona su atmósfera ritualística, es la voz de Daryl Kahan. Único miembro fundador que permanece en pie tras más de dos décadas y media, Kahan es el corazón oscuro y permanente de Funebrarum. Profundo, inhumano, de una caverna imposible: la voz de Kahan no solo acompaña la música (le recuerdo a los novatos que en el Metal extremo la voz no es sino un instrumento más, no debe tratar de percibirse como protagonista, sino no se entiende nada), sino que es una fuerza de la naturaleza. Hay una ferocidad que se siente merecida, la clase de ferocidad que solo puede provenir de alguien que construyó esta entidad desde cero.

Con "Beckoning The Void Of Eternal Silence", Funebrarum confirma lo que sus discípulos más devotos ya sabían: el estatus se afianza con el paso del tiempo. Resulta que el vacío ha estado esperando con la misma paciencia que ellos.

8/10


jueves, 4 de junio de 2026

As The Sun Falls - "Songs From The Veil" (Melodic Death)

Hay álbumes rugen como un incendio forestal; "Songs From The Veil" prefiere arder lentamente como brasas derritiendo la nieve finlandesa. As The Sun Falls presenta un disco que sabe exactamente a qué lugar pertenece: al rincón frío y melancólico del Death Melódico, donde la atmósfera importa casi tanto como los riffs y cada estribillo parece llevar un toque de escarcha.

Por momentos, "Songs From The Veil" es una experiencia auditiva convincente e inmersiva. La banda se inclina con fuerza hacia la melancolía nórdica que se ha convertido en un rasgo distintivo de la escena del Melodeath finlandés, y el resultado es un disco que se siente expansivo, pausado y cargado de emotividad. Hay una clara identidad aquí: el concepto del álbum, impregnado de mitología, arraigado en el folclore finlandés, las creencias ancestrales, el duelo y la difusa frontera entre el mundo visible e invisible, otorga a las canciones una sólida columna vertebral temática. Esa cohesión hace que el disco fluya como una larga noche de invierno, en lugar de una colección aleatoria de canciones.

Musicalmente, el álbum logra un sólido equilibrio entre guitarras, melodías elevadas, pasajes acústicos y una atmósfera pesada. La banda comprende claramente la fórmula: solos emotivos, ritmo melancólico y la disposición a dejar que las canciones respiren antes de descargar toda su fuerza. En ese sentido, los ecos de gente como Insomnium son innegables, especialmente en la forma en que la música alterna entre la reflexión fatalista y la elevación dramática.

Sin embargo, a pesar de su atmósfera y pulido sonido, "Songs From The Veil" no termina de desmarcarse de la saturada escena en la que se encuentra. El álbum es un disco decente, e incluso bueno en algunos momentos, pero a veces resulta más admirable que inolvidable. La atmósfera es intensa, el concepto convincente y la calidad musical claramente competente, pero las canciones no siempre logran ese impacto inmediato que distingue un buen disco de género de uno verdaderamente esencial. Ese es el verdadero problema: en un estilo ya repleto de bandas que exploran el mismo terreno emocional, el margen para destacar es estrecho.

En definitiva, "Songs From The Veil" es un buen intento de As The Sun Falls, y uno que debería complacer a los oyentes que disfrutan de la melodía gélida y la grandeza solemne. Se trata de un álbum respetable y bien producido, con claras reminiscencias de las bandas icónicas del género, pero aún necesita canciones más potentes para destacar realmente entre la multitud. Por ahora, se presenta como un paso prometedor más que como una obra definitiva.

7/10


martes, 2 de junio de 2026

Abandon Agony - "Endbringer" (Extreme Power)

Algunos álbumes debut llegan con la seguridad de una banda que ya domina en parte su propia leyenda, y "Endbringer" suena como si Abandon Agony supiera exactamente cómo lucir esa armadura. Es un disco que aspira a la grandeza, e incluso cuando tropieza, lo hace con la fuerza suficiente para sugerir un grupo con verdadero potencial.

Aunque Abandon Agony se presenta como una banda sueca de Melodeath, "Endbringer" a menudo se siente más cercano al Extreme Power. Los riffs son afilados y enérgicos, pero las canciones frecuentemente se inclinan hacia la euforia, la velocidad y el despegue dramático, en lugar del mordisco más frío y áspero que define al Death Melódico más clásico. Esto le da al álbum un carácter más heroico y extrovertido, que forma parte de su encanto. También lo distingue del enfoque estrictamente convencional de Gotemburgo que algunos oyentes podrían esperar.

Como debut, el álbum es innegablemente prometedor. La estructura de la banda es sólida, y el material se percibe cuidadosamente elaborado, no improvisado. La primera impresión tras la presentación oficial es clara: Abandon Agony buscaba algo pesado y conciso y esa intención se refleja en el ritmo del álbum.

El principal problema es que el sonido de "Endbringer" está demasiado comprimido y carece de naturalidad. La producción le da a todo un toque duro y pulido, pero también le resta vida a las interpretaciones, haciendo que el disco se sienta más cerrado que fluido. En lugar de permitir que la batería, las guitarras y las voces se desarrollen con naturalidad, la mezcla a menudo las comprime en un bloque denso.

A pesar de las reservas, "Endbringer" es un disco decente. Posee la suficiente fuerza compositiva, instinto melódico y dinamismo como para que la experiencia auditiva valga la pena, especialmente para los fans que disfrutan del Metal rápido, dramático y pulido. Su identidad -como dije- se sitúa más cómodamente en el Extreme Power, pero esa sensación es parte de lo que lo hace interesante. Como primer álbum de larga duración, sugiere una banda que ya sabe componer con convicción y que solo necesita más tiempo y una producción más orgánica para convertirse en algo realmente interesante.

7.5/10


lunes, 1 de junio de 2026

Narnia - "X" (Power)

El más reciente trabajo de los Power metaleros de Narnia, llamado "X" es un disco flojo. El álbum no se siente lo suficientemente inspirado ni contundente como para sostener sus propios temas, y al final resulta débil, irregular y extrañamente vacío. Aunque es la primera vez que escribo de ellos en este sitio, en el pasado los he escuchado y en algún momento me gustaron, hacen falta bandas que hablen de cosas diferentes, tipo Stryper, pero en esta oportunidad no lo lograron.

El mayor problema reside en la interpretación vocal principal de Christian Liljegren, que suena cansada y frágil en lugar de imponente. En un estilo como el Power, la voz principal necesita elevación, dramatismo y autoridad, pero "X" a menudo da la impresión de tener dificultades para alcanzar ese nivel. Incluso las pocas críticas favorables que he leido del álbum señalan algo que es cierto, se apoya en voces limpias y solos de guitarra, lo que hace que la falta de urgencia vocal sea más difícil de ignorar.

Las composiciones tampoco son lo suficientemente expresivas para lo que suele exigir el género y leyendo la página de la banda, ellos describen el álbum como una mezcla entre grandes coros y pasajes Progresivos... pecado contra el octavo Mandamiento, ni hay suficiente impacto emocional ni tensión memorable como para que las canciones alcancen su máximo esplendor. En lugar de transmitir una sensación de triunfo, muchos momentos resultan funcionales, como si la banda simplemente repitiera fórmulas sin la suficiente pasión.

Aunque hay fragmentos de calidad, y el tema Jerusalem es probablemente el ejemplo más claro, es solo un éxito parcial, creo que sobresale porque el resto del disco resulta muy plano en comparación. Lo que hace que "X" sea decepcionante no es que Narnia use su perspectiva cristiana, sino que el disco nunca logra convertir esa visión en música convincente. Las letras pueden ser sinceras, pero la sinceridad por sí sola no basta para crear un buen álbum de Power, y aquí la composición rara vez supera la rutina competente. El resultado es un disco con destellos ocasionales, pero en general sigue siendo un lanzamiento flojo que se siente menos como una declaración y más como una banda agotada.

5.5/10