Dicen que una promesa es una deuda con el futuro. Fires in the Distance, acaba de pagar la suya, con intereses y penalidades. "Circadian Promise", el tercer álbum de larga duración de la banda, no es solo un gran disco de Melodic Death. Podría ser el disco que esperaba en 2026: un disco que llega como una tormenta que se forma lentamente en el horizonte, inevitable y aniquiladora, y que te deja mirando al cielo preguntándote qué te acaba de pasar.
Originalmente formado como un proyecto en solitario por el guitarrista, tecladista y compositor Yegor Savonin en 2016, Fires in the Distance evolucionó rápidamente hasta convertirse en una banda completa y uno de los nombres más interesantes de la escena del Melodeath. Su anterior lanzamiento, "Air Not Meant For Us" (2023), disco del año de este sitio, los impulsó definitivamente, demostrando cómo una banda puede atemperar las emociones crudas del Death y canalizarlas con una interpretación melódica contundente. "Circadian Promise" toma todo lo que hizo que ese disco fuera extraordinario y lo lleva, sin piedad, a un nivel superior.
Ha habido un cambio en el micrófono. Kristian Grimaldi se ha ido, y su ausencia es algo que un oyente fiel notará de inmediato. Los enormes y profundos growls de Grimaldi eran una piedra angular de la identidad de la banda, dicho esto, descartar al nuevo componente vocal, Brendan Hayter, sería un error garrafal. Hayter aporta una intensidad arrolladora, y su versatilidad es justo lo que la banda necesita para capturar toda la gama visceral de su música.
Los seis temas que componen el disco se entrelazan alrededor del oyente como la hiedra y echan raíces profundas en el alma. Componer lo colosal es algo que Fires in the Distance hace con naturalidad, y el tema de apertura Of Radiance And Levitation encapsula la esencia de la banda a la perfección: movimientos épicos y melódicos, momentos de delicada complejidad que se entrelazan con una potente entrega rítmica.
En To You, Author Of My Fade, posiblemente la mejor canción del álbum, el riff acecha casi en cada momento, siendo simultáneamente su punto más pesado y delicado, más vivo y más melancólico. Esta va a quedar nominada como contendiente a Canción del Año de ELOMC. Pero cualquiera de los temas es un gusto total, quizas un escalón menos Lightless Days Of A Songless Bird, pero nada que dañe el producto final.
Potente, inteligente y completamente absorbente, "Circadian Promise" es uno de esos álbumes que te atrapa desde el principio y no te suelta. En esta oportunidad el disco se convierte en algo pleno a medida que sus poderosas piezas se fusionan en un embrujo irresistible. Puede que un vocalista haga guturales un poco más grave que el otro. Pero una banda tan buena no necesita la perfección. Necesita una promesa. Y esta, la han cumplido.
9/10 Nominado como Disco del Año de ELOMC.

No hay comentarios:
Publicar un comentario