"Etheric Realms Of The Night" es una auténtica sorpresa, ya que suena mucho más potente, audaz y refinado de lo que muchos esperarían de una banda que apuesta por el Metal extremo Progresivo. IATT ha creado un disco ambicioso sin perder la solidez de su composición, y el resultado es un álbum que recompensa tanto el impacto inmediato como las escuchas repetidas.
Lo que distingue al álbum es, en primer lugar, su espíritu innovador. Es una obra inmersiva y conceptualmente audaz por parte de la banda, con una narrativa que se desarrolla como una sola historia a lo largo de siete movimientos. Este enfoque le confiere al disco una cualidad cinematográfica, pero nunca se siente vacío ni forzado; las ideas están sustentadas por una sólida disciplina compositiva.
Uno de los rasgos más atractivos del disco es la naturalidad con la que incorpora timbres inusuales como el saxofón, la flauta y el piano de cola, o al menos el tipo de paleta instrumental ampliada que aporta mayor profundidad y carácter a la música. Los arreglos orquestales deben ser elogiados por añadir textura sin romper la atmósfera, con un uso sorprendentemente ingenioso de los instrumentos de viento junto a los arreglos orquestales. Este tipo de detalles contribuye a que la música se sienta aventurera en lugar de simplemente pesada, que también lo es de a ratos.
El sonido es potente, pulido e intensamente emotivo, pero también deja espacio para momentos tranquilos y pasajes exploratorios. Resaltan los paisajes sonoros cambiantes, las secciones contrastantes y las zonas donde la banda permite que la atmósfera, los teclados y las decisiones de arreglo lleven el peso. Estos espacios de exploración sonora son uno de los puntos fuertes del álbum, ya que hacen que los momentos más intensos impacten con mayor fuerza cuando regresan.
Diría que el álbum es sólido porque equilibra la agresividad con la estructura y la dirección. Las canciones son lo suficientemente largas como para evolucionar, pero aun así se sienten intencionadas en lugar de indulgentes, y la interpretación debe ser elogiada por su musicalidad. Las voces guturales son efectivas y potentes lo que ayuda a que el disco siga siendo agresor e intenso a pesar de su complejidad. Sus mejores temas son Drift Away -mominada como contendiente a Canción del Año de ELOMC-, Somniphobia y Quietus, pero realmente cualquiera de los siete temas vale la pena.
En definitiva, lo realizado por IATT con "Etheric Realms Of The Night" triunfa porque combina ambición con control. Es un disco con un sonido potente, una composición sólida y una atmósfera auténtica, y su disposición a fusionar el Metal extremo con toques jazzísticos y matices orquestales le confieren un aire fresco. Esa combinación es lo que lo convierte de simplemente impresionante en una auténtica sorpresa.
9/10 Nominado como Disco del Año de ELOMC
