"Grand Serpent Rising" muestra a Dimmu Borgir algo revitalizado. Tras años de silencio, la banda regresa con un álbum más centrado e inmediato que su predecesor, "Eonian" (2018). Solo eso ya supone una mejora: mientras que "Eonian" se centraba en hacer algo que no les quedaba ajustado a su esencia, "Grand Serpent Rising" se siente más directo, agresivo y con mayor garra. La producción es imponente, como era de esperar, pero también deja espacio para riffs más afilados, voces más crudas y una mayor sensación de ímpetu.
En mi opinión, la primera mitad del álbum es floja, temas como Tridentium y Ascent se excenden en la atmósfera cinematográfica. La segunda mitad es mejor, con un tanto más de intención y riffs atrayentes. Temas como Ulgjeld & Blodsodel, The Exonerated y At the Precipice of Convergence tienen suficiente calidad para evitar caer en el relleno. El álbum se beneficia de una estética consistente, incluso cuando las canciones individuales son menos memorables que los temas destacados. En ese sentido, la segunda mitad es sólida, aunque no espectacular.
Lo que impide que "Grand Serpent Rising" se una a la élite de Dimmu Borgir es simple: su mejor momento musical -lamento creerlo así- ya pasó. Los discos más potentes de la banda siguen siendo de la segunda mitad de los 90s, cuando lanzamientos como "Enthrone Darkness Triumphant" (1997) y "Spiritual Black Dimensions" (1999), incluso "Puritanical Euphoric Misanthropia" (2001) definieron su identidad con intensidad feroz y urgente. Esos álbumes tenían potencia cruda y una mayor sensación de peligro que sus nuevos disco, los que, a pesar de sus virtudes, solo logra recapturar parcialmente. "Grand Serpent Rising" suena decente y profesional, pero la época clásica tenía una chispa de volatilidad que hacía que la música sonara más vital.
Dimmu Borgir se niega a reinventarse, pero ha mantenido su enfoque y eso se percibe nuevamente en este trabajo, que dista de ser su obra maestra, pero al menos es un recordatorio de que aún saben cómo componer Black Sinfónico con una perspectiva cinematográfica. Mejora a "Eonian", ofrece una segunda mitad sólida y brinda suficiente material memorable para satisfacer a los fans de siempre, aunque nunca llega a la grandeza de sus clásicos.
7/10
