El Lado Oscuro Metal Critica

Heavy Symphonic Death Black Power Folk Progressive Viking Epic Gothic Folk Melodic Neoclassic Stoner Technical NWOBHM Melodeath Speed Avant-Garde Thrash Psychodelic Brutal Post Art Atmospheric Extreme Gothic Doom... críticas, comentarios y reviews en español ... pero sólo a veces

jueves, 15 de octubre de 2026

Dymna Lotva - "Vyraj" (Sludge / Post / Black / Symphonic / Folk)

Hay álbumes que exigen ser escuchados, y otros que parecen requerir un viaje hacia sus rincones más oscuros antes de revelar sus secretos. "Vyraj", el cuarto álbum de larga duración de la banda bielorrusa Dymna Lotva y primero de ellos que llega a mis manos, pertenece sin duda a esta última categoría. Oscuro, críptico e hipnótico, se trata de una obra inquietante cuyas canciones poseen una profundidad considerable, invitando al oyente a adentrarse en un universo sombrío donde la melancolía, la angustia, la belleza y la desesperación coexisten sin hallar jamás una resolución sencilla.

Uno de los aspectos más interesantes de "Vyraj" es la dificultad para encasillarlo en un subgénero concreto del Metal. Se perciben en él influencias del Doom, Post, Sinfónico, Black, Sludge, Gótico y Folk; sin embargo, la banda se niega a adoptar ninguno de estos estilos de manera convencional. En su lugar, Dymna Lotva los emplea como colores sobre un lienzo musical, combinando sus características según las necesidades emocionales de cada composición. El resultado es un disco que se siente profundamente personal.

El logro más fascinante reside en la forma en que estos diversos elementos se amalgaman a lo largo de los pasajes instrumentales más extensos. Lejos de tratarlos como simples interludios entre las secciones vocales, la banda permite que la música se desarrolle de manera orgánica, construyendo tensión, transformando atmósferas y explorando direcciones inesperadas. Un pasaje de Doom sombrío puede adquirir gradualmente la grandiosidad del Sinfónico, para luego disolverse en melodías Folk inquietantes o en el peso asfixiante del Sludge. Estas transiciones no siempre resultan accesibles de inmediato, pero son, precisamente, lo que confiere al álbum su carácter hipnótico. La música parece seguir su propia lógica interna, y el oyente debe entregarse a ella en lugar de esperar estructuras familiares o desenlaces previsibles.

Las canciones, por su parte, poseen una gran profundidad, con arreglos que recompensan las escuchas reiteradas. Una inconfundible sensación de desolación recorre todo el disco; no obstante, Dymna Lotva comprende que la oscuridad no implica necesariamente una agresión incesante. Los momentos de contención, las melodías frágiles y los pasajes atmosféricos pueden resultar tan perturbadores como los riffs o screamos más pesados. Este contraste dota a "Vyraj" de gran parte de su fuerza emocional, evitando que el álbum se convierta en un ejercicio monótono de miseria. Sus momentos más logrados surgen cuando diversas influencias convergen en algo difícil de clasificar, pero imposible de ignorar. El mejor tema del disco me pareció Niama Darohi, el cual voy a dejar nominado como contendiente a Canción del Año de ELOMC, el resto van de las buenas a las muy buenas.

Es posible que "Vyraj" no revele todos sus secretos en la primera escucha; tampoco es un álbum concebido para satisfacer a quienes buscan una gratificación inmediata. Su mayor fortaleza reside en la forma en que combina tradiciones dispares del metal para crear una experiencia coherente e inmersiva, especialmente a lo largo de sus extensos pasajes instrumentales. Dymna Lotva ha logrado un trabajo oscuro e hipnótico de una profundidad genuina, confirmando que su identidad musical es mucho más compleja de lo que cualquier etiqueta de género podría sugerir.

8.5/10

martes, 13 de octubre de 2026

Amon Amarth - "The Allfather Awakens" (Viking / Melodic Death / Extreme Power)

Hay bandas que pasan toda su carrera intentando reinventarse, y luego está Amon Amarth, un grupo que descubrió su fórmula ganadora hace tanto tiempo que abandonarla sería, probablemente, el equivalente musical a un vikingo arrojándose al mar sin barco. En serio, estos suecos han encontrado su nicho en la mitología nórdica, las melodías épicas, los riffs potentes y los inconfundibles guturales de Johan Hegg. Tendrían que estar muertos y helados antes de abandonar ese terreno y, francamente, ¿por qué deberían hacerlo? "The Allfather Awakens" demuestra una vez más que conocer tus puntos fuertes no es necesariamente una limitación creativa.

A lo largo de diez temas, Amon Amarth ofrece exactamente lo que sus seguidores esperan: un Metal melódico y contundente, con los ganchos suficientes para hacer que incluso el guerrero más curtido en mil batallas sacuda la cabeza hasta que se le caiga el casco. La composición resulta familiar, a veces rozando lo predecible, pero la banda sabe cómo hacer que estos ingredientes funcionen. Las guitarras aportan los esperados ritmos galopantes y melodías memorables, mientras que la sección rítmica mantiene el impulso con la determinación de un 'drakkar' acercándose a costas hostiles. Nada aquí sugiere una ruptura radical con su sonido establecido, pero hay calidad suficiente para mantener el viaje entretenido.

Eight Legs Of Thunder es uno de los momentos más sólidos del álbum; combina la característica sensibilidad melódica de la banda con un ritmo enérgico y un estribillo contagioso. Die With A War Cry y We Rule The Waves son otros puntos culminantes, ya que ofrecen la agresividad, los riffs memorables y la atmósfera épica que se han convertido en señas de identidad de Amon Amarth. Puede que estas canciones no reescriban la historia del Viking, pero cumplen a la perfección su cometido: hacer que quieras subir el volumen y alzar tu hacha de batalla imaginaria.

Sin embargo, la verdadera sorpresa es Upphaf. Esta pieza de Folk acústico supone un desvío inusual para una banda que lleva décadas haciendo de la distorsión y los guturales algo prácticamente obligatorio. Inspirada en el poema nórdico Völuspá, se despoja de la habitual armadura metálica y adopta un enfoque más atmosférico y narrativo. El resultado es genuinamente atractivo y aporta una dimensión diferente al álbum sin sonar como un experimento forzado. Más bien, demuestra que la identidad de Amon Amarth se basa en algo más que guitarras pesadas e imaginería vikinga. La dejo nominada como contendiente a Canción del Año de ELOMC. El resto de los temas mantiene un nivel consistentemente agradable, aunque el álbum a veces acusa la familiaridad propia de una fórmula tan consolidada. 

Amon Amarth se ha convertido en una especie de AC/DC del Viking y  Extreme Power: reconocibles al instante, fieles a su sonido característico y poco propensos a sorprender a quienes busquen una transformación estilística radical. Sin embargo, al igual que los australianos, sigue creando discos sumamente disfrutables sin necesidad de reinventar nada, estos suecos continúan ofreciendo un Metal fácil de apreciar y al que resulta difícil resistirse. "The Allfather Awakens" es un disco muy bueno de una banda que sabe exactamente quién es.

8/10

miércoles, 7 de octubre de 2026

Killraiser - "Killed In Carnage" (Thrash)

Pocas cosas resultan más gratificantes para un crítico de Metal -allá donde los haya- que toparse con un álbum debut que suena como si la banda ya hubiera sobrevivido a varios lanzamientos y giras. Esa es precisamente la sorpresa que ofrece "Killed in Carnage", el primer larga duración de la banda surcoreana de Thrash Killkaiser.

Killkaiser no tiene intención de reinventar el Thrash. En su lugar, abrazan la agresividad de la vieja escuela del género y la afilan hasta el punto de que sus riffs bien podrían cortar cosas sólidas. Perishable Gears pone las cosas en marcha de inmediato, mientras que Partisan y Blood on the Rust despliegan ese ataque furioso y cargado de riffs para provocar latigazos cervicales en el mosh. La banda se adentra ocasionalmente en terrenos más técnicos, pero la melodía nunca desaparece por completo bajo la violencia sonora.

Las guitarras son, sin duda, las protagonistas. Estas construyen el álbum sobre la base de riffs rápidos y contundentes, pasajes armonizados precisos y solos que se sienten integrados orgánicamente. Hermit of Wrath es feroz, con un ataque frenético que recuerda a Slayer, mientras que Perpetual Pain lanza otra descarga de riffs afilados al oyente. The Final Scream baja un poco las revoluciones y añade una dimensión más dramática.

La producción es otra grata sorpresa. Todo suena nítido, potente y bien equilibrado, sin restar un ápice de agresividad. La batería golpea con fuerza, el bajo se mantiene audible y las guitarras ocupan el espacio justo para que cada riff cobre importancia. Para tratarse de un debut independiente, el nivel de acabado es impresionante.

La crítica más obvia es que Killkaiser se mueve dentro del lenguaje de Thrash ya conocido. Algunos riffs y estructuras resultarán familiares al instante para cualquiera que lleve décadas escuchando a Slayer, Exodus o a las bandas que han revivido el género en tiempos recientes. Sin embargo, la imitación deja de ser un problema importante cuando la composición es tan enérgica y convincente. Incluso las reacciones más críticas que he leído reconocen, en el fondo, que la banda compensa la repetición inherente al género con la suficiente variedad como para mantener el interés.

En definitiva, "Killed in Carnage" me parece el tipo de debut que hace que prestes atención a una nueva banda. Es agresivo, técnicamente competente, sorprendentemente maduro y, lo más importante, genuinamente disfrutable. Killkaiser aún tiene margen para desarrollar una identidad más propia, pero eso es algo que se podrá exigir en el futuro. Por ahora, lo sorprendente es que un álbum de debut sea tan bueno.

8/10

lunes, 5 de octubre de 2026

Brymir - "What We Leave Behind" (Extreme Power / Melodic Death)

Hay bandas que se vuelven tan reconocibles que sabes exactamente qué esperar. Brymir es una de ellas. Desde "Breathe Fire to the Sun" (2011), pasando por "Slayer of Gods" (2016) y "Wings of Fire" (2019), hasta llegar a "Voices in the Sky" (2022), los finlandeses han forjado una versión propia del Power Extremo: riffs furiosos, voces guturales, coros grandiosos, teclados exagerados, orquestación y una clara devoción por la melodía. Siempre he considerado esa combinación como una de sus mayores virtudes y los distinguesu capacidad para convertir canciones en aventuras épicas.

"What We Leave Behind" llega tras cuatro años de espera y aunque la fórmula básica se mantiene, existe una diferencia importante: estamos ante unos Brymir menos melódicos. Los teclados y los arreglos orquestales siguen siendo fundamentales, las guitarras conservan su velocidad y contundencia, y los guturales de Viktor Gullichsen aportan la agresividad necesaria, pero escasean las melodías memorables al instante. La banda también se adentra en terrenos más oscuros, incorporando más blast beats, pasajes rítmicos más pesados ​​y una atmósfera más fría y siniestra.

La secuencia inicial formada por Sleipnir, Tempestbound y el tema homónimo demuestra que Brymir sigue sabiendo componer buenas canciones. Luego True Darkness añade matices propios del Black, mientras que Buried Legion es posiblemente la pieza más agresiva del disco, combinando orquestación con voces crudas e intensidad marcial. The Roaring King y Broken Dawn bajan el ritmo y ponen el énfasis en la atmósfera, demostrando que la banda valora tanto el dinamismo como la velocidad.

Pero aquí surge el problema: ¿dónde está esa canción increíble? Ese tema al que me han acostumbrado, que te hace dejar lo que estés haciendo, subir el volumen y pensar: ¡Joder! Hay canciones muy buenas, pero ninguna logra el mismo impacto inmediato que los mejores momentos de sus discos anteriores. Esto se nota especialmente en su anterior, un álbum que en su fusión de estilos fue capaz de dejarme tirado en una cuneta y pidiendo la placa del camión de Metal que me había atropellado.

Eso no convierte a "What We Leave Behind" en un mal disco; todo lo contrario. Es un álbum sólido, potente y bien producido, con la variedad suficiente para escucharlo una y otra vez. Brymir ha entregado otro buen disco, aunque no la gran obra que yo esperaba. Menos melódico, más oscuro y algo menos espectacular que su predecesor. En todo caso, este disco confirma, que el cuarteto finlandés sigue siendo uno de los exponentes más convincentes del Extreme Power. Bueno, pero al que le falta esa canción mágica.

7.5/10


jueves, 1 de octubre de 2026

The Ocean - "Solaris" (Post / Progressive)

The Ocean siempre ha sido una banda para la que el concepto es casi tan importante como la música. Desde el descenso a las profundidades psicológicas de "Pelagial" (2013) hasta el viaje geológico de "Phanerozoic" (2018), los alemanes han demostrado repetidamente una capacidad inusual para transformar una idea intelectual en una experiencia musical. "Solaris" sigue esa tradición, aunque esta vez el viaje abandona la Tierra y se dirige hacia las estrellas. Inspirado en el universo de ciencia ficción de Stanisław Lem y Andréi Tarkovski, el álbum explora el espacio, el aislamiento, la memoria y la condición humana a través de otra ambiciosa construcción de Post y Progresivo.

Y, sin duda, es ambicioso. Con una duración de unos setenta minutos, "Solaris" es denso, atmosférico y deliberadamente expansivo; varias canciones rozan los diez minutos y Simulacra (Pt. I a III) se extiende más allá de los diecisiete. El álbum también supone una especie de nuevo comienzo para The Ocean tras una importante renovación de la formación: los nuevos vocalistas Enrico Tiberi y Lane Shi se unen al guitarrista fundador Robin Staps, acompañados por un elenco en gran medida renovado.

Aquí hay mucho que admirar. La banda sigue siendo excepcionalmente buena creando paisajes sonoros inmensos, pasando de delicadas texturas electrónicas a pasajes de guitarra demoledores sin perder su característico sentido de la escala. Belligerence (Pt. I y II) resulta especialmente efectiva cuando los riffs toman finalmente el control, mientras que Ultima Esperanza (Pt. I y II) contiene algunas de esas transiciones atmosféricas que nos recuerdan por qué The Ocean se convirtió en un nombre tan importante del género.

El problema, sin embargo, es que "Solaris" no siempre logra convertir esas ideas en grandes canciones. Siempre he valorado las ambiciones conceptuales de The Ocean, pero lo que hacía especiales a aquellos discos era que el concepto iba acompañado de una composición excelente: riffs que reclamaban atención inmediata, cambios que llegaban en el momento justo y pasajes que permanecían en la memoria mucho después de haber terminado de escuchar el álbum. "Solaris" tiene momentos interesantes, pero son menos los que se perciben como inevitables o inolvidables. Por momentos, el álbum parece acumular ideas en lugar de desarrollarlas. Algunas transiciones son hermosas, ciertos riffs buenos y el componente electrónico aporta una nueva dimensión interesante, pero la enorme duración juega en contra del disco en ocasiones. En lugar de percibirse como un viaje musical, ciertas secciones simplemente se sienten más largas de lo que el material puede sostener cómodamente. Esto se nota especialmente cuando el álbum se vuelve más atmosférico y repetitivo.

La nueva configuración vocal también resulta interesante. Tiberi aporta el peso y el dramatismo necesarios, mientras que Lane Shi añade un matiz inusual y, a veces, inquietante al sonido de la banda. La fórmula funciona a veces, aunque no llega a sustituir por completo la identidad particular que The Ocean había forjado durante la etapa de Rossetti.

En definitiva, "Solaris" es una obra conceptual interesante, ambiciosa y técnicamente impresionante, pero no el triunfo compositivo que yo esperaba. The Ocean sigue siendo capaz de crear mundos musicales fascinantes; simplemente me habría gustado encontrar más canciones inolvidables en este trabajo.

7/10