El Speed es uno de esos estilos incomprendidos que nunca ha recibido el reconocimiento que merece. Situado entre el Thrash y el Heavy Metal, ocupa un incómodo punto intermedio: demasiado melódico y estructurado para satisfacer a los más acérrimos seguidores del Thrash, pero demasiado agresivo y frenético para los puristas del Heavy tradicional. Como resultado, el género a menudo ha sido tratado como el hijo bastardo de ambos estilos. Flotsam & Jetsam han dedicado gran parte de su carrera a demostrar que este híbrido puede ser una fórmula muy efectiva y "Rats In The Temple" es otra demostración convincente.
Los veteranos de Arizona regresan con trece canciones que, en conjunto, suman casi una hora -nuevamente demasiado largo- ofreciendo prácticamente todo lo que se espera de la banda en esta etapa de su carrera. El disco es enérgico, técnico, potente e inconfundiblemente ellos. Las guitarras gemelas de Michael Gilbert y Steve Conley proporcionan un flujo casi constante de riffs afilados, solos armonizados y pasajes técnicamente exigentes, mientras que la batería de Ken Mary aporta la contundente base rítmica. Mientras tanto, Knutson sigue siendo uno de los pilares más reconocibles de la banda; su voz suena más áspera y experimentada que en la época clásica, pero aún conserva una tremenda autoridad.
El inicio es particularmente potente. Harvesting the Hate establece de inmediato el carácter agresivo del álbum, mientras que Damnation y Absolution refuerzan la capacidad de la banda para combinar velocidad con estructuras memorables. El tema que da título al disco es otro punto culminante, que aúna riffs técnicos, atmósferas más oscuras y el instinto melódico que siempre ha distinguido a Flotsam & Jetsam. The Ghost Behind My Door y A Taste for War demuestran además que la banda aún puede generar un impulso considerable sin simplemente reciclar la misma canción trece veces.
Y eso es, en definitiva, lo que hace que "Rats in the Temple" sea un aceptable trabajo. Cumple prácticamente con todos los requisitos asociados a la identidad consolidada de la banda: riffs rápidos, estribillos potentes, guitarras gemelas, toques melódicos, virtuosismo técnico, ocasionales destellos de la grandiosidad del heavy metal tradicional y una producción moderna y contundente.
El problema es que, a pesar de su nivel constante, el álbum carece de esas dos canciones realmente irresistibles que podrían elevarlo de 'bueno' a 'imprescindible'. Hay muchos momentos interesantes, pero no suficientes temas que inviten a escucharlo una y otra vez. El otro problema es la duración. Con trece canciones y aproximadamente casi una hora de música, "Rats in the Temple" exige bastante atención. Para un disco denso y técnicamente un tanto complejo, un álbum más corto podría haber potenciado aún más los mejores temas.
Aun así, Flotsam & Jetsam hacen lo que mejor saben hacer: Metal enérgico y potente que se niega a elegir entre Thrash y Heavy. "Rats in the Temple" no será un clásico de la banda, pero si es otro disco sólido para alguien que tiene cuatro décadas de su debut.
7/10

Si, le falta impacto pero se puede oir
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