En el Metal pocas bandas han entrelazado su música de forma tan constante con el dolor, la pérdida y la tragedia personal como Mastodon. Sin embargo, "Marrow Deep" podría ser su disco más emotivo hasta la fecha. Nacido de un periodo de profunda conmoción y pérdida, el álbum no es simplemente sombrío por las circunstancias; el dolor está incrustado en su propia estructura. Suena herido, introspectivo y, en ocasiones, furioso, como si Mastodon intentara procesar el dolor a través de una pared de sonido cada vez más densa. La tempestuosa salida de la banda de su estrella Brent Hinds y su posterior fallecimiento está interconectada con este trabajo, no hay duda.
Musicalmente, "Marrow Deep" es todo lo que se podría esperar de Mastodon en su máxima expresión: técnico, Progresivo, pesado, melancólico, Psicodélico, Atmosférico y complejo. Aun así, posee una fuerza y agresividad particulares. La banda ha redescubierto claramente parte de la energía más cruda que hizo tan cautivadores sus primeros discos, sin perder la sofisticada composición que ha definido su evolución. Los riffs chocan con extraños patrones rítmicos, pasajes psicodélicos emergen de enormes bloques de pesadez, y las melodías aparecen casi inesperadamente bajo capas de distorsión y textura.
El resultado es un disco exuberante, pero a menudo opresivo. Mastodon siempre ha entendido que la pesadez no necesariamente requiere velocidad, y "Marrow Deep" lo demuestra repetidamente. Hay momentos en que la banda suena gigantesca y casi amenazante, seguidos de pasajes melancólicos que parecen suspender las canciones en el aire. La llegada de Nick Johnston y João Nogueira también le da al álbum un sabor diferente. En lugar de intentar recrear el pasado, Mastodon ha ampliado su paleta, con teclados y trabajo de guitarra adicional que añaden dimensiones psicodélicas y atmosféricas a un sonido ya de por sí complejo.
Y, sin embargo, hay un problema: "Marrow Deep" es sencillamente demasiado largo para un disco tan denso. Su duración pasada de una hora es excesiva para la cantidad de información que contienen estas canciones y que hace que la experiencia resulte agotadora. Hay momentos en que otro riff, otro pasaje atmosférico o otro desvío estructural se siente como un exceso.
Y aún así, lo más importante es que este su mejor trabajo desde su seminal "Crack the Skye" (2009). Esto puede sonar como un enorme elogio -y lo es-, pero "Marrow Deep" realmente merece ser considerado junto con los mejores trabajos de Mastodon. No reproduce la magia de su época clásica, ni debería hacerlo, ni creo que eso quisiera la banda. En cambio, encuentra una nueva forma de intensidad en la pérdida, la madurez y la supervivencia.
"Marrow Deep" es denso, sombrío y a veces difícil, pero bajo toda esa complejidad late un corazón profundamente humano. Es Mastodon transformando el dolor en algo soportable. Puede que no sea perfecto, pero en un año ya repleto de lanzamientos ambiciosos, "Marrow Deep" es demasiado sustancial como para pasar desapercibido.
8.5/10

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