Ethereal Darkness, banda belga de Death Melódico con influencias de Black y Doom, regresa con su segundo álbum, "Echoes". Seis extensas composiciones que abarcan demasiado largos sesenta minutos, con un disco que traza un viaje a través del duelo, la pérdida y el peso silencioso de la condición humana. El resultado es una experiencia auditiva melódica, oscura y melancólica que resonará entre los fans en búsqueda de Metal emocional.
"Echoes" es innegablemente melódico, construido sobre armonías de guitarra melancólicas y una atmósfera densa que entrelaza voces limpias y growls en algo vasto y personal. El álbum se inscribe en la tradición del Melodeath finlandés, creando un paisaje sonoro fuerte y triste. Temas como la vida, la muerte, la pérdida y el amor impregnan cada tema, con canciones como On The Edge Of The Cliff, la mejor del trabajo, profundiza en la desesperación y la depresión sin perder su agresividad.
Sin embargo, "Echoes" no es un disco revolucionario. Su sonido tiende a evocar -como dije- a bandas finlandesas del género, diría que en particular a Insomnium-con melancolía y líneas de guitarra solista melódicas que resultan más familiares que innovadoras. Si bien la banda ejecuta este estilo con competencia, el álbum carece del impacto visceral y la fuerza que caracterizan a los discos pioneros de los que se inspira. Los riffs al estilo de Gotemburgo y los elementos de Doom atmosférico están bien elaborados, pero no aportan nada nuevo.
Lo que sí logra Ethereal Darkness es un disco que invita a la escucha. Es un álbum al que se puede volver una y otra vez, especialmente si te apasiona el estilo y se deja colar fácil. "Echoes" posee clase melódica que puede consolar sin ser suave e impactar sin insensibilizar. Otros temas como The Cycle y el magnus opus de cierre, Realization construyen canciones elaboradas y multifacéticas que transmiten intensidad emocional.
Sin embargo, la ambición del álbum se convierte en su limitación. Con una duración aproximada de sesenta minutos y seis composiciones, se siente demasiado largo, sobre todo hacia el final. Alguna canción o dos podrían haber sido más concisas, por lo que el disco, por su vertiente amplia, a veces se pierde en sí mismo. Si bien alcanza una genuina intensidad la mayor parte del tiempo, nunca llega a lograr la contundencia arrolladora de sus influencias.
"Echoes" es una obra interesante en un año donde el Melodeath todavía no ha terminado de mostrar sus colores. Es un álbum serio y sustancial para los oyentes que buscan este tipo de sonidos. Sin embargo, quienes esperen innovación o la contundencia del Death Melódico clásico podrían encontrarlo sólido pero poco destacable: un disco digno de escuchar, pero sin la fuerza de los discos que lo inspiran.
7.5/10
