Heavy, Symphonic, Death, Black, Power, Folk, Progressive, Viking, Epic, Melodeath, Speed, Avant-Garde, Thrash, Gothic, Doom... críticas, comentarios y reviews de Metal, pero sólo a veces

sábado, 30 de enero de 2021

Asphyx - "Necroceros" (Death)

Sin hacer un solo cambio realmente apreciable en su sonido durante las últimas tres décadas y a pesar de tener parones de hasta diez años entre algunos discos, los holandeses de Asphyx, siempre liderados por Martin van Drunen, la voz (o eso que hace ese señor) que inspiró a muchos, incluyendo a Obituary, Autopsy o Pestilence, pareciera que no están dispuestos a ceder un milímetro los espacios que por derecho propio han conquistado en el Death y con "Necroceros" retornan tras cinco años para -literalmente- caerle a coñazos a quien lo dude.

Sacando lo obvio del camino: quien busque en este trabajo (o sus nueve anteriores) algún elemento vanguardista, innovador o reformador del género, puede poner la luz de señalización y salir por el próximo cruce; esto es vieja escuela, pared de sonido, fundamentalmente un ataque sensorial en el que riffs crudos, en tonos prohibidos por algunas religiones y con unas guturales salidas de sitios sin nombre, hacen el deleite de pobres metaleros incomprendidos por sus padres (en mi caso, por mis hijos), que entienden el Death más como una expresión más física que sonora, los temas del estilo que son buenos no se pueden realmente explicar por qué lo son, solo las heridas de la colisión lo enseñan.

Jeje, consideraciones metafísicas aparte, "Necroceros" es un disco que tiene todos los elementos del Death que los amantes de él buscamos. Incluso y como es usual pare ellos, algunos tema del trabajo, como Mount Skull, The Nameless Elite, Knights Templar Stand y Three Years Of Famine, se permiten las licencias Doom habituales -a la Black Sabbath- que le da un poco más de facilidad al trago del disco, el cual es quizás una canción -o cinco minutos- demasiado largo para su intensidad, pero que en general contiene todos los elementos necesarios para hacer la delicia de chiquillos rompiéndose la madre en el mosh, u -otra vez mi caso- concentrarse en el trabajo. 

Una cosa si ha cuidado Asphyx y es que si bien su sonido es una oda a los cánones del estilo establecidos a inicios de los noventa, la producción, grabación, masterización y ejecución instrumental de "Necroceros" es impecable, siendo incluso refrescante y sin duda un placer poder escuchar un trabajo así, con un nivel de diferenciación entre ejecutantes que raya en lo perfecto. Claramente el respaldo de Century Media Records está presente. 

Por algún motivo -imperdonable seguramente-, no comenté su anterior disco "Incoming Death" (2016), pero "Deathhammer" (2012) todavía resuena en mi mente cuando se habla de Asphyx, aún así creo que se mantienen como sus mejores trabajos el debut "The Rack" (1991) y por encima de todos, "Last One On Earth" (1992) el cual debe ser escuchado por todo aquel que quiera ahondar acerca de qué es lo que estamos hablando en ELOMC. En todo caso, "Necroceros" es -de momento- uno de los mejores, sino el mejor trabajo del sonido muerto en lo que va del naciente año.

8/10

 

lunes, 25 de enero de 2021

Therion - "Leviathan" (Symphonic Power)

Therion es en estos momentos un verdadero misterio en el mundo del Metal, por un lado es una buena banda -o quizás incluso más-, que no logra la alquimia correcta desde hace más de quince años, posiblemente desde "Sirius B" (2004) y que pasó de hacer durante finales de los noventa e inicios de los dos mil algunos discos memorables (unidos a otros un poco menos) a caerse estrepitosamente y perder literalmente el rumbo durante lustros enteros, estrellándose contra el suelo con su extraño y larguísimo "Beloved Antichrist" (2018).

Con su nueva entrega, "Leviathan" parecen haber recuperado un poco el rumbo, manteniendo la mezcla de estilos Opera Rock, Power y Symphonic. Este disco está sin duda más enfocado que el anterior, dando la sensación de que pueden ser piezas que por vergüenza ya no se atrevieron a colocar luego de las tres horas de aquel. A éste se puede acceder mas fácilmente en los cuarenta y cinco minutos de duración que tiene -cosa que me hace pensar que Christofer Johnsson tomó en cuenta el clamor popular que criticó "Beloved Antichrist"-, además de que no hay esa mezcla de narraciones, historias, preambulos, interludios, epílogos y demás volteretas literarias. Sin duda este es un trabajo que va mucho más al punto.

Sigue siendo el punto flaco de Therion el songwriting, a la banda se le acaban las ideas, con alguna excepción en la canción Tuonela en la que reciben colaboración de Marko Hietala (Nightwish) y los coros que aquí y allá se encuentran, no hubo realmente ni un sólo tema que me produjera emoción, gusto o al menos llamara la atención de forma especial. Es verdad que el disco está grabado y producido como sólo gente con la dilatada experiencia de estos suecos puede hacerlo y que es un prodigio de calidad en su sonido, pero más allá de los elementos técnicos y de que la instrumentación suena correcta (aunque a veces escasa) "Leviathan" no ofrece mucho más, alguna reminiscencia de Epica puede ser, pero no... tampoco.

El problema de Therion parece subyacente y grave, me hace preguntarme qué es lo que podría venir después de este trabajo ¿más sonidos mediocres, aceptables en el mejor de los casos? Estas son horas bajas para los suecos y es poco usual ver resurgir a quien ya viene trastabillando desde hace tanto tiempo. Con "Leviathan" son cuatro discos seguidos en los que no muestran tener nada especial que decir. No me alegro, al contrario, ciertamente me gustaría volver a emocionarme con algo como su punto más alto en "Secret Of The Runes" (2001) pero no parece quedar músculo para ello. 

Finalmente "Leviathan" es apenas escuchable, especialmente porque suena extraordinariamente bien, pero no porque vaya a enseñar o transmitir nada especial. Partiendo de lo visto y la sensación que me deja, no pondría mi dinero en muchos más intentos de Therion, quizás les quede energía para un disco, quizás este sea el último de una ilustre, pero accidentada carrera en su tramo final.

5.5/10. Buena portada

lunes, 18 de enero de 2021

Winterage - "The Inheritance Of Beauty" (Symphonic Power)

¿Por qué digo yo que el segundo disco de una banda es crítico? En mi mente de no-músico pero si de oidor veterano está formado el criterio de que las bandas que van a trascender lo tienen que hacer también en el tiempo, el primer disco los da a conocer y contiene el material que han estado desarrollando toda su vida, se tomaron todo lo que les hizo falta para expresarse y nadie los apuraba porque nadie los conocía... después es diferente, ya sentaron las bases de quienes eran y hay una vara con la que medirlos, la que ellos mismos se encargaron de elaborar. 

 
Un verdadero músico o una banda destinada a cosas mayores tiene siempre más música guardada, no lo agota todo en el debut, no lo agota nunca. A partir de ahí -del retorno- es donde se comienza a ver si realmente aquello fue flor de un día. "Paranoid" de Black Sabbath, "Nevermind" de Nirvana, "Ride The Lightning" de Metallica, "Led Zeppelin II" de Led Zeppelin, "Sad Wings Of Destiny" de Judas Priest o "Peace Sells But Who's Buying?" de Megadeth, son ejemplos obvios de a qué me refiero con lo de la grandeza del segundo disco.

Los italianos Power Sinfónicos de Winterage se formaron en mi mente con su trabajo debut "The Harmonic Passage" (2015) como una agrupación que tenía todas las características necesarias para tomar por asalto el lugar que los cambios, disoluciones, transformaciones y demás eventos habían dejado solo sus coterraneos Lione y Turilli tras todas las fases de Rhapsody, sinceramente me pareció percibir en ese estreno la madera necesaria para comenzar a labrar un futuro promisorio, pero con la llegada de "The Inheritance Of Beauty" siento que se pierde una oportunidad de demostrarlo, aún cuando no es un mal disco, no calza los precedentes que habían mostrado, no es 'el segundo gran disco' que pudo ser.

Efectivamente Winterage ha ganado enteros en lo que a identidad propia se refiere, suenan más a ellos mismos -o menos a Rhapsody- y eso es quizás el punto más a favor de esta entrega, sin embargo encontré en él cosas que no me convencieron, entre ellas la voz del cantante principal la cual le costó para lucirla o yo la recuerdo más ajustada, llegando incluso en algunos momentos a hacerme temer por su seguridad (el inicio de Heroes And Wonders, por ejemplo). Luego la paleta de sonidos del disco es abusiva, hay demasiado, todo junto, excesivo, no como podría esperarse de un estilo Sinfónico sino haciendo sentir que agolparon lo que tenían que decir, musicalmente hablando. 

También a "The Inheritance Of Beauty" le falta dirección, es un trabajo donde parece que se quiere incorporar un elemento conceptual pero se hace por etapas, faltándole orden, acomodaron excesos de narraciones y lo peor, son menos impactantes en su songwriting que en disco anterior, no hay ningún tema que realmente me haya capturado, ni siquiera la gigantesca The Amazing Toymaker, la cual es un exceso en todo sentido, solo momentos en ellas, algunos coros, algunas transiciones.

Lo siento un poco por Winterage, le tenía fe a esta entrega, pero como pasa tanto y tanto, el segundo disco no cumplió con mis expectativas. Se siente mucha dedicación y tiempo en "The Inheritance Of Beauty", es verdad, seguro que la banda le dedicó un gran esfuerzo, pero como ocurre muchas veces, no siempre más es mejor. Igualmente creo que habrá amantes del estilo a los que el trabajo les dejará buenos momentos, reitero, eso si tiene el disco, momentos.

6/10

sábado, 16 de enero de 2021

Dragony - "Viribus Unitis" (Power)

Este estilo de Power sufre casi de la misma enfermedad que el Black puro, le cuesta mucho avanzar. Así que asumiendo que Dragony y todas las demás bandas que desarrollan el estilo no nos van a sorprender con cada nueva grabación, hay que agarrarse del otro componente fundamental para saber si un trabajo es bueno, malo o regular, me refiero al songwriting... a como suenan sus canciones, no si hay técnica, cambios, progresiones u otras cosas: hay que responderse si ese Metal ultra melódico, ridículamente épico y muchas veces sobreproducido de discos como "Viribus Unitis" te arropa de manera tal que sólo queda asumir la verguenza de caer en estos placeres culpables. Responderemos.

Vamos a ir saliendo de lo obvio. Dragony tiene una buena banda, de esas que conoce todos lo recovecos, giros y maniobras necesarias para crear una entrega que cumpla con los cánones del estilo. El Euro Power con el que se muestran tiene fuertes raices en Serenity, Gloryhammer, Axxis, Stratovarius, Edguy y bandas similares, su sonido es el que se consigue en todas esas agrupaciones -de primer nivel, sin duda- que pululan en los más conspícuos festivales pre-mascarilla y que se prestan para el coro fácil, la emoción intensa y el olvido medianamente rápido, tal cual como es la intoxicación con el azucar.

Ya he hablado antes de ellos, no son ni mucho menos unos desconocidos, de hecho los ubico firmemente en la segunda línea de batalla del Melódico. "Legends" (2012) y "Masters Of The Multiverse" (2018) son discos que como "Viribus Unitis" me han dado un buen rato. Yo soy gustoso del género, así como  mastico música en forma de clavos ardiendo a veces -y mucho más que 'a veces'- también me dejo llevar por esta forma de ver el Metal. Su songwriting tiene sus momentos, todos sus discos se precian de tener dos, tres y hasta cuatro canciones que hacen que la verguenza que hay que pasar al admitir esto con los colegas más crudos, valga la pena. Esta no es la excepción.

Love You To Death, Magic, A.E.I.O.U -tema excepcional- y Battle Royale son canciones que me dejaron ese buen sabor de boca que el Power bien hecho tiene, por ridículas que puedan ser algunas de las líricas, me sentí a gusto con ellas. Hay otros temas del disco que son francamente relleno y creo que caen bajo al remedar a Manowar en Made Of Metal, adicionalmente el tema en alemán (¿frances?) de cerrar es mediocre, el resto pasable. Pero repito y sin desmedro, "Viribus Unitis" tiene sus momentos. Comparándolo con lo que la banda ya mostró en el pasado diría que están dando lo mejor que de ellos se puede esperar, pero no más, quizás hayan alcanzado su 'principio de Peter'.

Es verdad que discos como "Viribus Unitis" deberían venir con una etiqueta de advertencia que recuerde que sonidos tan melosos se van a clavar en la memoria y que no deben sorprender efectos secundarios como encontrarse tarareando algún tema en el ascensor o en la ducha, repito que estos chicos de Dragony saben mezclar bien los elementos de la receta, pero hay que tener cuidado con ellos porque puede cansar tanto dulce.

7.5/10

domingo, 10 de enero de 2021

Funeral Winds - "Essence" (Black)

Funeral Winds toca Black puro, del original, desde que el mismísimo género llegó a Holanda. Su participación en el ambiente es un poco posterior al de las bandas más conocidas por un simple hecho geográfico y de edad de los componentes, pues al no ser de Suiza o Noruega, no se montaron en la cresta sino hasta que les llegaron las noticias y además sus miembros son de la generación siguiente (73-76), al menos esa es mi forma de explicarme el porqué una banda con un sonido tan específico no graba sino hasta el año '93, cuando ya Hellhammer o Bathory tenían diez años de haber mostrado sus primeros sonidos. Sin embargo, si a los ocho o nueve años de edad sus miembros hubieran mostrado su andadura, seguro aparecerían en los registros como verdaderos guardianes del negro puro.

En mi corazón arrugado existe un lugar muy especial para el Black, su sonido es muy mucho la esencia del Metal: crudeza, intensidad y chocancia. Luego vino el resto del fenómeno. Y aunque en vastos sectores del estilo ha ocurrido un estancamiento muy serio en su el desarrollo, puesto a embotarme de Metal primordial, trabajos como "Essence", quinto larga duración de la banda, sirven de la mejor manera. Funeral Winds también es sumamente fiel a la imaginería y lírica satánica propia... pudiendo esto -según yo- estar un tanto desfasado y causar ahora más risa que el impacto que originalmente buscaba, aunque si realmente lo viven no puedo sino alabar el compromiso (sobre esto último, el mismísimo Alice Cooper tiene toda una teoría, pero en otro momento la comentaremos).

El elemento distintivo más obvio de Funeral Winds con respecto a las bandas de Black primera ola es que son bastante mejores en el aspecto instrumental, a pesar de que el trabajo se exime de mostrar proezas técnicas en la ejecución, suenan bien cohesionados, con una batería que puede incluso ser sorprendente por su precisión y velocidad. Esto le da ventaja a la hora de crear atmósfera, ese famoso y un tanto etéreo elemento que consiste en arropar de sonido al oyente. También el estilo de grabación, que de manera ex-profesa distorsiona el conjunto sonoro y fue tan típica de los inicios del movimiento a través de los mecanismos más extraños (acuchillar las mallas de los altavoces, por ejemplo), se maneja como se espera en una banda así.

El songwriting de "Essence" es el que se puede esperar, buscando la 'esencia' del sonido original. Aquí es donde quizás se encuentra mi mayor crítica. El Black no progresa casi nada desde hace décadas y aunque parezca mentira, es mayormente responsabilidad de los seguidores, los cuales aceptan muy poco cualquier malabarismo que pretenda modificarlo. Efectivamente en el mundillo se reconoce (nos reconocemos) a los fans como los menos abiertos al cambio y el disco lo sufre, todas sus nueve canciones las he escuchado en otros discos, en otras bandas, en otros tiempos. Ninguno es un mal tema, ninguno aporta nada nuevo, todos son Mayhem o Gorgoroth... esto es un halago, para el que no entienda.

Iría a un concierto de Funeral Winds (joder, ya a estas alturas iría a un concierto de Babymetal) y disfrutaría todo su repertorio, incluyendo lo que "Essence" muestra: Black es Black, es Black.

7/10


domingo, 3 de enero de 2021

Mechina - "Siege" (Industrial / Symphonic Death)

Nada para comenzar a volver a la normalidad como los viejos conocidos y la costumbres. Mechina parece haberle tomado el pulso a esa verdad. Nuevamente, luego de un parón que el multi instrumentista Joe Tiberi justificó en téminos un tanto vagos, vuelve con su costumbre de mostrar un disco con nuevo material el primer día del año, me refiero a "Siege" entrega en la que comparte escena nuevamente con sus dos cantantes habituales, la voz femenina de Mel Rose y el growl de David Holch.

Los cuatro trabajos anteriores de Mechina revisados aqui, "Xenon" (2014), "Acheron" (2015), "Progenitor" (2016) y "As Embers Turns To Dust" (2017), han bandeado entre lo aceptable y lo bueno, sin embargo un elemento que no puedo dejar de notar es la indentidad tan marcada que tienen. La mezcla del sonido Symphonic Death e Industrial es muy específica y aunque hay un par de bandas que hacen cosas similares, las principales Xerath y Fear Factory, en mi parecer esta característica es lo que realmente distingue lo que hace Mechina, es imposible confundir su sonido y haber sido tan fiel a si mismo es algo a destacarse.

Nuevamente en "Siege" se encuentra la combinación esperada, mucha atmosfera, potencia especialmente expresada a través de una batería intensa, que logra transmistir emoción y aturdimiento, unos teclados dominantes que en lo particular no creo que haya nadie que los haga sonar tan específicamente y unos temas que persiguen hipnotizar, manteniendo la sensación de totalidad al envolverlo todo con su sonido. La grabación -por demás también marca de fábrica de la casa- es de primer orden, la masterización de cada trabajo de Mechina debería servir de ejemplo de como se mezcla un trabajo.

En "Siege" consigo sonidos que me han gustado, en general este disco es audible en todo su recorrido, las voces incorporadas -que no lo es todo el tiempo- están bien logradas, con potencia y transmisión de emociones... no sabría decantarme por alguno de lo cantantes, ambos se muestran muy bien, quizás las canciones en las que el growl de Holch es el participante es donde hay más interés. Definitivamente ningún tema es descartable, aunque debo decir que la duración de la grabación es un tanto excesiva, especialmente para una que tiene tantos elementos sonoros incorporados, definitivamente se me hizo pesado de terminar, quince minutos menos lo habría hecho más digerible.

El songwriting de "Siege" está bien planteado aunque ningún tema me pareció especial, quizas solamente The Worst In Us; nueva y finalmente Mechina haciendo Mechina, una mezcla de Industrial, Death, Atmosférico y Sinfónico que complace, se deja colar con facilidad, no es especialmente agresor, pero si de ese tipo de sonido que te rodea y conforta... estamos hablando de Metal, no de edredones, para los no iniciados.

Me alegra volver a ELOMC, me alegra comenzar con algo conocido y sentir que todo puede retornar a su sitio. Les recomiendo escuchar "Siege" de Mechina, asi sea sólo una vez para sentir que comenzamos a estar de vuelta en el camino.

7/10