Heavy, Symphonic, Death, Black, Power, Folk, Progressive, Viking, Epic, Melodeath, Speed, Avant-Garde, Thrash, Gothic, Doom... críticas, comentarios y reviews de Metal, pero sólo a veces

domingo, 27 de marzo de 2016

Asking Alexandria - "The Black" (Metalcore)

Asking Alexandria podría ser, desde mi visión, la banda inglesa más importante de Metalcore. Eso, unido al morbo generalizado de la substitución de su sempiterno cantante Denis Stoff por un inusualmente buen vocalista ucraniano, descubierto poco más o menos que con las mismas artes oscuras que utilizó Journey (entre los iniciados: YouTube), hace que se me ocurra que merece un comentario en este blog, conocido por su actitud reacia hacia todo aquello que se apellide 'core'.
 

Primero aclaremos nuevamente lo evidente. ¿Por qué no soy seguidor del Metalcore? Hay varias razones, pero la fundamental es que realmente no es Metal, es Pop crudo... niñas y niños en proceso de descubrimiento de los sonidos transformadores y eternos de verdaderos géneros a los que se deben llegar, pero según pareciera los nuevos cánones, otros caminos deben ser recorridos primero. En mi perspectiva, antropoide -ciertamente-, esto es sólo parte de un proceso que bien llevado llevará al Death Melódico, al Thrash y quien sabe si un día y la suerte lo permita, a descubrir actos en el Black... mientras tanto Asking Alexandria y similares serán los pasos previos (acepto críticas de toda índole, pero creo que estoy siendo honesto).

Ahora, en contracorriente de lo expresado y con el corazón en la mano, debo reconocer que "The Black" no es un disco terrible. En un trabajo aceptable, con una instrumentación inusualmente elaborada y compleja para lo que el género se presta, además de que la vocalización de tal fulano recién llegado, Denis Shaforostov, dejará en ridículo a más de un consagrado, no sólo del estilo, sino de otros géneros. La incorporación de elementos Industrial y el haber dejado un poco (por supuesto que no todo) esos cortes bruscos en medio de los temas, les ha ganado ciertos enteros en mi gusto y podría incluso -oh, Dios- atreverme a decir que es una de las más interesantes muestras del Core en un buen tiempo.

Sin duda que tampoco es el descubrimiento de un continente. Una vez que se superan las primeras canciones, donde se encuentra lo más representativo del disco, se comienza, poco a poco, quizás luego de The Black y Just A Slave To Rock 'N Roll, a chocar contra el insoportable histrionismo del género, ese donde la banda se cree Mayhem y sólo supera a Bieber (es tentador jurar que no voy a usar ese nombre más nunca, pero no lo voy a hacer porque se presta muy bien para ilustrar lo que a veces quiero decir y sería quedarme sin una herramienta).

Lastimosamente fieles a su forma de hacer música, en el que se requiere mezclar crudeza con melcocha, el trabajo decae seriamente en algunos sectores, haciéndolo retroceder nuevamente a zonas que no me atrevo a pisar por miedo a hundirme en bosta de Bambi. Pido disculpas adelantadas a los amantes (muchos) de este estilo. AA muestra en "The Devil" cierta sorpresa, especialmente el growl grueso de su nuevo componente, quien, de lograr ser convencido de llevarlo a un sector más extremo podría resultar impactante... ojalá eso ocurra.

Especialmente el bajista de la banda muestra impuros sonidos más allá de lo que el género permite y se le agradece su notable capacidad. Por demás no creo que aquellos que hayan cruzado el Rubicón del Metal puedan creer que Asking Alexandria, con "The Black", tenga demasiado que mostrar. En cuenta de que a ciertos lectores del ELOMC le molesta sobremanera los comentarios de este género, les digo: no hay nada que pueda hacer, la naturaleza debe ser obedecida.

5.5/10 La portada es genial. Queda nominada en ese renglón.
 

miércoles, 23 de marzo de 2016

Amon Amarth - "Jomsviking" (Viking / Melodic Death)

Hay bandas malas, extrañas, regulares, las hay normales, las hay buenas y con muchos seguidores, después hay otras bandas excelentes con incondicionales, luego están las grandes que han dejado marca en el tiempo  y al final están bandas como Amon Amarth o Iron Maiden, son sólo una docena o poco más. Para quien sabe de que se habla en este blog la imagen estará clara. Para quien por casualidad llegó aquí, no entiende mucho pero y todavía tiene ganas de seguir leyendo, explicaré: los últimos no son grupos, son cultos. Su nombre está de primero cada vez que se quiere hacer referencia en el género, sin ellos nada sería igual... sería quizás, pero no igual. Demos gracias a los dioses oscuros.
 

Sólo como ejemplo diré que en el sitio web de donde normalmente recibo (...ejem..) mi dosis diaria de Metal, cada disco importante (un Omnium Gatherum, por ejemplo) recibe unos ciento cincuenta 'likes' en dos semanas... "Jomsvking" recibió eso el primer dia. En ese orden de magnitud estamos hablando, así que decir que estamos pisando suelo sagrado sería apenas una sutileza. Cada vez que Amon Amarth presenta un disco, especialmente desde sus "With Oden On Our Side" (2006) y "Twilight Of The Thunder God" (2008) el Viking y el Death Melódico se paraliza.

¿Qué debe uno esperar de Amon Amarth?... cada quien seguramente tiene su experiencia específica. Yo deseo ser transportado a ese valle nórdico, donde el sonido del viento helado es lo único que rompe el silencio que precede a la batalla épica, donde se presagia el baño de sangre y el héroe que resultará victorioso luego de los mayores sacrificios. La épica, la crudeza, la fuerza. "Jomsviking" es un digno heredero de los trabajos que han traído la banda hasta aquí luego de nueve discos y casi veinticinco años de vida... sin embargo pudo ser un poco más.

Similarmente a "Deceiver Of The Gods" (2013) este nuevo trabajo se queda ligeramente corto en el impacto brutal con el que han sacudido el género en el pasado, pero sus guitarras siguen siendo intensas, la batería muy elaborada, el bajo fuerte y la voz de Johan Hegg todavía muy cruda. Hay canciones que realmente paran los pelos, como One Thousand Burning Arrows (de rarísimo ritmo), y que para mi queda nominada como contendiente a Canción del Año, igualmente otro tema a destacar es la colaboración con la histórica Doro Pesch, A Dream That Cannot Be, el cual resultó totalmente inesperado e interesante (a nivel de '¿¿¡¡qué vaina es esta!!??') y que me obliga hacer algo que casi creo que no he hecho antes y también nominarla como Canción del Año. El disco ciertamente cierra bien y es donde reluce la calidad de la banda, tanto Vengance Is My Name como Back On Northern Shores son un buen par de temas.

Interesante por demás puntualizar que luego de décadas con la banda, su baterista original Fredrik Andersson dejó paso al todavía miembro de Vomitory (nada hace indicar lo contrario), Tobias Gustafsson al que puedo dar fe que le sienta bien el trabajo. Igualmente la perspectiva lírica de "Jomsvking" es de alta factura, siendo un trabajo conceptual en el que se narra como unos matones, los jomsvikings, persiguen al protagonista por haber matado a un hombre importante por amor a una mujer... busquen las letras, son muy interesantes.

Creo que le faltó poco a "Jomsvking" para alcanzar las cotas superiores del Viking y el Melodeath en el que Amon Amarth tiene su nicho reservado, pues algo en algunos de sus temas iniciales sugieren sonidos menos mágicos, menos criminales, algo repetidos, sin embargo se superan respecto a su anterior y para mi casi llegan a lo mostrado en "Sutur Rising" (2011).

8.5/10

domingo, 20 de marzo de 2016

Necronomicon - "Advent Of The Human God" (Technical Death)

Es verdad que estos québécois suenan mayormente genéricos y faltos de cierto carácter propio, pero no por eso seré yo el llamado a demeritar el homenaje que realizan a bandas como Behemoth, Septicflesh o Dimmu Borgir con su quinto disco "Advent Of The Human God". Ciertamente al trabajo le falta impacto, llegando incluso a ponerse algo letárgico hacia su final, pero la ejecución instrumental es bastante buena y los elementos Sinfónicos quizás los más interesante, no forzados como me pareció que ocurrió con "King" de Fleshgod Apocalypse.


"Advent..." es una entrega que cuando comienza con el tema Into The Descent pareciera que va a mostrar algo, sin embargo en la medida que va discurriendo se diluye el impacto, a pesar de que es inteligiblemente duro y razonablemente atmosférico. Es una muestra interesante de músicos capaces pero que parecieran haber alcanzado, luego de más de quince años y cuatro disco anteriores, su principio de Peter... algo así como su máxima calidad posible o lo que sería lo mismo que decir que Necronomicon difícilmente esconde en algún lugar la capacidad de sorprender al Metal, aún cuando se han mantenido con aceptable calidad en la zona intermedia del Technical Death.

Si alguien me preguntara (a veces lo hacen) por qué estoy comentando este disco en vez de _______, escriba en el espacio el que se le ocurra, le diría que en 2016 me he sentido algo frustrado luego de lo mostrado por las bandas más esperadas y quisiera que alguien me sorprendiera ¡pero de verdad!. No siendo así, me conformo con estos canadienses a los que les admiro algunas cosas: Una buena producción y grabación, un growl crudo, buena batería y unos teclados ubicados, siendo quizás esto último la muestra instrumental más interesante.

En lo más flojo están los riffs, a veces repetitivos, cuando no poco llamativos. Los solos de guitarra le agregan algún valor a los temas y en el fondo se agradecen los cuarenta minutos justos de duración. En su conjunto no se podría decir que es un mal disco, es sólo un disco que toma elementos de muchas bandas, los mezcla y los entrega de la mejor manera que son capaces. A Necronomicon lo que más le podría faltar es identidad, por lo que si eventualmente la lograran creo que explotarían en un gran trabajo.

"Advent Of The Human God" es uno de los discos que debe escucharse este año como para tener una idea de donde nos encontramos ('nos'... escúchame) en términos de creación en uno de los géneros más complejos del Metal como es es Tech Death, que por lo que parece, a estas alturas todavía no es muy arriba, a pesar de que las expectativas se mantienen intactas. Aún cuando adolece de impacto, Necronomicon entrega una aceptable muestra técnica, con limpieza en la ejecución.

6/10
 

miércoles, 16 de marzo de 2016

Deströyer 666 - "Wildfire" (Blackened Heavy / Thrash)

Justo en la frontera entre lo extremo y lo audible por las masas se encuentra una de las bandas con más solera del mundo del Metal, Deströyer 666 es una mezcla de Thrash y Heavy, barnizado de Black, o como se dice... Blackended, que se me antoja una de las más intensas del género, a pesar de su mínima producción de material en veinte años de existencia: apenas cinco disco, incluyendo este, "Wildfire", el cual -claramente- deberá quedar entre lo más interesante y frontal del 2016. Nunca le sugeriría a ninguna banda que demore tanto entre disco y disco, pero si se trata de mostrar esta calidad entre ellos, pues bienvenido sea.
 

Estos experimentados australianos se han sentido suficientemente motivados e inspirados este año como para elaborar el disco de Thrash que más de uno de los sospechosos habituales del género desearía para ellos, es más, me parece que esta será la vara con la que deberá ser medido el trabajo que quiera crear memoria entre los seguidores durante 2016. Estos últimos días han sido algo complicados en lo personal como para sentarme a escribir, sin embargo he buscado el momento para no dejar pasar la ventana en la que tiene sentido comentar "Wildfire". Disco crudo, fuerte, pero con el sentido melódico justo para hacerlo placer de muchos... y de muchos. Una guitarra capaz de levantar muertos y unos coros que le quebrarán el cuello incluso a los más sazonados y negros metaleros se muestran para producir un disco de calidad e intensidad.

El trabajo está claramente influenciado por el género nacido a finales de los ochenta en California, sin embargo no es estereotípico. Tiene sorpresas, una reverberación envolvente, una velocidad intensa -sin desorden-, mucha agresión, el volumen de voz necesario para convertirla en un elemento más del trabajo, no en el centro... algo así como decir que el todo es superior a la suma de sus partes (aunque, repito, la guitarra puede ser demoledora). En apenas y casi cuarenta minutos, nueve canciones se pueden percibir de gran intensidad, suficiente melodía y cruda presentación como para terminar emocionalmente agotado y a la vez deseoso de volver al lugar de origen, al comienzo del "Wildfire", para confirmar que es cierto que semejante demostración es real.

Hymn To Dionysus y Tamam Shud son posiblemente los temas que más me atrajeron, pero el disco debe ser percibido como una integral y gran composición. Se me antoja -según mi humilde opinión- como una gran muestra, algo donde cabe todo. En él están los elementos básicos de cualquier buen disco de Metal: velocidad, fuerza y emoción, pero se agregan aquellos otros que distinguen lo bueno de lo excelente: intensidad, sentimiento y un gran songwriting (en cristiano: saber transmitir lo que significa el puño cerrado en un concierto memorable).

Lineas clásicas del Heavy, intensidad cruda del Thrash y la dureza del Black conforman en este disco una entrega completa, compleja e intensa y que ha tardado demasiado en llegar, posiblemente a causa de los nuevos paradigmas del Internet, el mp3 y las descargas, los cuales claramente están separando entre sí a los mejores trabajos musicales (y que casi nada hace presagiar que la situación pueda mejorar). Sin embargo, quien tiene calidad no la robará... la mostrará o no. Deströyer 666 es altamente impresionante y su trabajo de primera calidad, tanto con "Wildfire" como con sus anteriores.

9/10. Segundo disco seleccionado como contendiente a Disco del Año de El Lado Oscuro - Metal Crítica.
 

martes, 8 de marzo de 2016

The Unguided - "Lust And Loathing" (Modern / Metalcore)

Nunca fui muy amante de Sonic Syndicate, tampoco de su spin-off The Unguided, pero les reconozco constancia y compromiso con el Core y Modern que ejecutan. Si quizás sólo se enfocaran en hacer el elemento Melodeath que muestran, posiblemente les tendría en más aprecio. No por eso quiero decir que la banda no pueda tener su nicho, que creo que lo tiene, sino que a mi me parece que se esfuerzan demasiado en gustarle a la gente y siempre los he notado algo más enfocados en las formas que en el fondo.
 
 

"Lust And Loathing" es el tercer disco de la banda, el segundo que reviso aquí luego de "Hell Frost" (2011) y el cual viene a completar una planeada trilogía fantástica que puede que se convierta en el más convincente de su discografía. El disco es divertido, fácil, posiblemente en la zona más sencilla del Metal que es capaz de poner juntas voces limpias, growls y screams. Muchos sonidos amables, de riffs que tienden a sonidos épicos y de teclados, coros y hooks sencillos pero bien hechos, relativamente atractivos. Sin embargo el disco sigue siendo empalagoso como los anteriores, se excede en esa herramienta del Modern como es parar casi por completo a medio tema, para retomar y en general usa y abusa de las formas del Core.

Si se tratara de sugerir un disco sencillito, quizás para comenzar a escuchar Metal algo más extremo, podría ser que a alguien de menos de quince años se lo recomendara. Entendiendo que esa sugerencia debería terminar en un 'pero no te quedes ahí'. "L&L" tiene sus virtudes, pero es muy cliché, bastante plano entre tema y tema y muy poco o nada dado a la sorpresa. Quizás tiene cierto valor como placer culpable pues al final se hace fácilmente paladeable y no se percibe como ostentoso.

En lo que corresponde al elemento técnico instrumental el trabajo cumple con apenas el mínimo indispensable para que no me haga creer que puede contener ayudas de estudio, que si bien para los seguidores del Pop o similares pueden ser aceptables, en el ambiente metalero serían sacrílegas. Nada especial ahí. La duración del trabajo, posiblemente por el estilo, se me hizo eterna, incluso descontando los tres bonus tracks que tiene la versión que escuché creo que fue largo.

Son destacables los temas Enraged, Heartseeker y Black Eyed Angel. Creo que lo que más le agradezco a este trabajo de The Unguided es que parecieran haber crecido en lo que a las voces respecta. Menos adolescentes, un poco más centradas y con más intensidad. Igualmente se percibe la incorporación de un sonido un poco más Power en el uso de la guitarra en desmedro de la perspectiva cruda. En todo caso creo que el disco es de los menos ambiciosos en lo que a experimentación respecta, usando la probada fórmula de tender hacia los sonidos comerciales que sugiere el omnipresente sintetizador, el cual se excede en su dulzura.

6/10
 

sábado, 5 de marzo de 2016

Primal Fear - "Rulebreaker" (Power)

Siento que tenia milenios sin escuchar a Primal Fear cuando lo cierto es que apenas hace dos años mostraron su "Delivering In Black" (2014) trabajo algo menos agraciado, desde mi gusto, que "Unbreakable" (2012). No es una banda que siga mucho, pero estoy seguro que iría a un concierto... ese es un mecanismo de análisis que utilizo para calibrar que tanto me puede gustar. Con su nuevo trabajo, "Rulebreaker", logran hacer algo que es muy difícil en un mundo como el que se ha convertido este, donde hasta genios como Ne Obliviscaris están buscando patrocinantes para sobrevivir, y es mantener un mismo y buen nivel.
 

Creo que "Rulebreaker" es un disco interesante, despojado de poses, divertido, bien ejecutado y bajo en grasa... que es algo así como decir que a pesar de estar enmarcado en los más puros cánones del Power, tiende a ser menos cliché que lo usual y supera por largos momentos los atavismos del género, concentrándose en hacer buena música -si se quiere sencilla- pero directa, como la que se escogería para una presentación en un bar pequeño o para los amigos. No es sino hasta que se llega al quinto tema, In Metal We Trust, que se percibe por primera vez cierto exceso adolescente a estos músicos alemanes con más de veinte años de recorrido, antes de eso -las primeras cuatro canciones del disco- hacen bastante bien el trabajo.

Me gusta la presentación, no me encanta y ni por un instante redefine nada, sin embargo es directo y está bien hecho, de excelente masterización. Con coros emocionantes, batería rápida, guitarras que -como siempre- saben perfectamente qué y cómo se hacen las cosas en este ambiente y por supuesto su arma fundamental, la genial voz de Ralf Scheepers que no ha perdido su brillo y los motivos por los cuales se pensó en él como sucesor de Rob Halford en Judas. También es verdad que los temas destacados del disco no son todos, pero en su subi-baja se mantienen en un segmento satisfactorio. "Rulebreaker" es el disco que los incondicionales de la banda acostumbran a esperar, todos los elementos que los caracterizan están presentes y su songwriting no se ha desviado casi nada del camino que los ha conducido aquí.

Hay claramente uno o dos temas que destacan, quizás incluso por el ligero cambio de perspectiva que ofrecen, estos serían Rulebreaker, pero especialmente We Walk Without Fear, una canción de once minutos que se me antoja muy bien realizada, con una larga zona instrumental en la que se muestra un nivel superior de ejecución y coquetea con elementos Prog, algo inusuales para Primal Fear (aunque no totalmente desconocidos).

Si hay algo donde poner el dedo en "Rulebreaker" es que a pesar de la eterna comparación que se hace de ellos con Judas Priest, este disco parece tener más su propia orientación (con excepción de Bullets & Tears), es más autónomo por llamarlo de alguna manera. Incluso manteniendo el uso de las dos guitarras en como centro instrumental, siento fuerte sentido de identidad en los coros, en la batería y teclados... hasta Scheepers pareciera haberle impreso algo más de agresión a su ejecución vocal.

Hacia el último tercio del disco las cosas se comienzan a poner menos sorpresivas, cayendo en algunos sonidos manidos, como los de The Devil In Me, Constant Heart y Raving Mad, aunque The Sky Is Burning pueda nuevamente resaltar.

En resumen, uno de los premios que Primal Fear estará destinado a ganar es el de la regularidad. Pueden confiar los seguidores que su banda mantiene y retiene.

7/10
 

miércoles, 2 de marzo de 2016

Oranssi Pazuzu - "Värähtelijä" (Psychedelic Black)

¡Que disco tan difícil de comentar! "Värähtelijä" de Oranssi Pazuzu es casi tan difícil de escudriñar como de escribir esas palabras del finlandés. El cuarto trabajo de estos ilustres nórdicos, desconocidos hasta ahora para mi, ha caído como una bomba en el ambiente metalero, produciendo unas calificaciones realmente altas, no de forma desmerecida -ciertamente- pero un poco rápido para lo complicado que es el disco. Una mezcla de Black, Psicodélico y Atmosférico que no creo que sea fácil de digerir para el oidor casual.
 

El alto nivel de experimentación que trae el disco es el principal elemento en su manufactura. Gritos desgarradores, elementos melódicos discordantes, un ritmo marcado y potente, un bajo que raya en lo genial, sonidos electro-espaciales y una guitarra altamente distorsionada, cuyo efecto es aumentado por una grabación especialmente cruda, donde todos los sonidos son registrados a un sólo nivel: alto, lo que produce un Rango Dinámico que no alcanza ni los 5 dB*, producen un efecto ominoso y oscuro, muy fuerte y muy difícil de entender en los primeros acercamientos. Yo debo confesar que haber oído el disco entero me tomo no menos de cuatro o cinco veces, hay que tener cierto gusto por la crudeza. (*Rango Dinámico: en una grabación, la distancia medida en decibeles, entre el sonido más bajo y el más alto... a más bajo el RD menos orgánico... generalmente peor, pero en este caso, hasta eso es debatible)

Y si pensaban que en lo estético "Värähtelijä" es complicado, esperen a entrarle a su fondo musical, no se pone mucho más fácil. Una temática cruda, sumamente atmosférica y absolutamente sobrecogedora termina absorbiendo al receptor del mensaje. La transmisión de emociones desesperadas, de ausencia de esperanza y de dolor insoportable es única. ¿Bonito?... ¿Hermoso?... nop. Pero busquen artistas realmente capaces de decirles algo mientras observan su pintura u oyen sus sonidos... es el hecho de ser capaz de enviar un mensaje con claridad lo que distingue a los genios.

Ahora, tampoco crean que estoy diciendo que el disco está por encima de las capacidades de nadie. No, en él subyace una hermosura que se desentraña con los recorridos. Luego de los ataques sensoriales Black a los que Oranssi Pazuzu nos somete en sus dos primero temas, entra en escena una canción suave y lenta, hermosa como lo puede ser una mujer... muerta por el amor de su amante, Värähtelijä habla de algo que no puedo entender pero que desgarra el interior, que quizás describe una piñata de unicornio, pero que suena a decapitar a otro para hacer harina con el cuerno. Jeje... (algún día me reiré otra vez de lo que me hizo pensar la necesidad de transmitir la emoción con una frase).

A partir del quinto tema, el gigantesco Vasemman Käden Hierarkia, hace que el disco se dirija más frontalmente a los sectores psicodélicos, con sonidos taladrantes e histéricos. De forma expresa (desde mi perspectiva) es en esta canción donde se abusa de los niveles de grabación, lo que lo hace todavía más impactante. En general todos los temas requieren y merecen tiempo, pero recompensa tratar de entenderlos.

Es como fácil que discos de esta naturaleza caigan en poses caricaturescas, en el ánimo de ser chocantes por el placer de satisfacer el ego de los músicos. Creo que el disco salva bastante bien ese riesgo y mezcla de forma desordenadamente ordenada una buena cantidad de ideas: aridez, fuerza, intensidad, ritmo, atmósfera y sensaciones. Todo lo que sin duda produce una de las más interesantes muestras de 2016, con un disco hipnótico, con elementos fruto de la improvisación y experimentación instrumental, oscuro y ejecutado a contratiempo, en el que sus temas en conjunto suman más que sus partes.

9/10 Primer nominado como contendiente a Disco del Año de El Lado Oscuro - Metal Crítica. Leer la advertencia del empaque antes de usar.