Quiero titular este comentario 'Cuando la evolución conduce a la erosión'. Pocas bandas de Metal moderno han logrado combinar ferocidad y emoción con tanta fuerza como Gaerea. Con "Coma" (2024) y "Mirage" (2022), el colectivo portugués forjó una voz propia dentro del Black, fusionando una agresividad sombría con una atmósfera cinematográfica y una profundidad melódica. Estos discos no solo eran intensos, sino también emocionalmente inteligentes, equilibrando la desesperación y la trascendencia con un singular sentido de propósito. Desafortunadamente, su último lanzamiento, "Loss", supone un decepcionante alejamiento de esa maestría.
Mientras que "Mirage" es bastante escuchable y "Coma" rebosaba intensidad, "Loss" simplemente se estanca. El giro de la banda, alejándose de sus raíces de Black Melódico para adentrarse en un híbrido de Alternativo y Metalcore Melódico, que pudo haber sido interesante en teoría, pero en la práctica resulta desacertado y extrañamente vacío. En lugar de expandir su sonido, Gaerea parece haberlo diluido, suavizando las texturas desgarradoras y la rabia catártica que alguna vez los definieron, hasta convertirlas en algo excesivamente pulido y emocionalmente inerte.
La diferencia más evidente radica en la producción. "Loss" suena limpio, incluso aséptico, despojado de la crudeza que alguna vez hizo que la música de Gaerea fuera tan visceral. Las guitarras carecen de fuerza; la batería, antes un torbellino de precisión y caos, ahora suena mecánica. El vocalista Guilherme Henriques aún tiene presencia, pero sus gritos se ven relegados en la mezcla, como si el álbum mismo se resistiera a confrontar la crudeza que solía ser el sello distintivo de la banda.
Estilísticamente, Gaerea experimenta con estribillos melódicos, cambios de ritmo predecibles y un enfoque más cercano al Metal comercial de lo que sus fans podrían esperar. Los momentos que buscan la introspección resultan vacilantes en lugar de conmovedores. El resultado no es una evolución hacia la profundidad emocional, sino una pérdida -acertadamente titulada- de la intensidad y el propósito que alguna vez los hicieron tan cautivadores. Incluso cuando la banda intenta generar impulso, las canciones rara vez prenden; se mantienen latentes, dan vueltas y se disuelven sin dejar una huella duradera.
Es importante señalar que el cambio, en sí mismo, no es el problema. Las bandas evolucionan; el estancamiento es la muerte del arte. Pero "Loss" no suena a progresión artística, sino a concesión. Las melodías son formuladas, las letras carecen de la oscuridad poética de sus trabajos anteriores y la experiencia general es curiosamente impersonal. En esencia, "Loss" no representa una transformación, sino una erosión: de poder, de emoción, de identidad. Para una banda que alguna vez fue aclamada como la abanderada de la vanguardia emocional del estilo, esa erosión se siente verdaderamente trágica.
6/10

Para mi han ido deslavándose disco a disco. Lo que hacen en Gaerea ya se insinuaba en Coma, y así para atrás. Los dos primeros discos fueron black podrido pero en adelante fueron cada vez volviéndose más melódicos y bueno, hasta llegar a este disco que es derechamente lo más comercial que han hecho.
ResponderEliminarMe parece válido que tomen este camino pero el problema es que suenan como cualquier otra banda. De hecho, el último tema cuando se ponen a emular con descaro a Sleep Token, ufff, da penita...
5/10 para mi. Buena reseña. Justo yo también acabo de escribir de ellos.
http://politomusica.blogspot.com
Saludos.